
—¿No habrá otra especie aparte de la humana —dijo ella enfurecida arrojando el periódico al bote de la basura— a la cual poder pasarse?
—¿Y por qué no a la humana? —dijo él.
Augusto Monterroso
No. 44, Julio – Agosto 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 661