De su noche de gran triunfo


Ligera, soprano ligera. Carmen María Peláez parada en el escenario para cantar su noche de gran triunfo. El empresario de bigote de aceite y zapatos charolados lo ha garantizado: Garamba, Carmen, gran gala de Beras. Carmen María, coruscante y joven, cegada por las luces del proscenio, canta. ¡Ah, canta, canta, Carmen, canta! Y Carmen muge y trina y se desgarra. Y con el último acorde estalla la cálida salva de aplausos. Carmen María se inclina, saluda envuelta en la ola cálida, se alza. Las luces disminuyen, cede el espeso muro de sombra. La boca enorme del vasto teatro vacío y el empresario, muerto de risa, que da vueltas a monstruosa araña, al monstruoso aparatito de aplausos. Carmen María quiere escapar, pero se encuentra aprisionada en la reciedumbre de los huesos. Se mira y es una espantosa anciana.

Eliseo Diego
No. 90, 1984
Tomo XV – Año XIX
Pág. 285

Eliseo Diego

Eliseo Diego

(La Habana, 1920- Ciudad de México, 1994)

Poeta, escritor y ensayista. Nace el 2 de julio en la ciudad de La Habana, siendo muy niño viaja con la familia por Francia y Suiza, experiencia que siempre consideró determinante en su formación poética.

Sin alcanzar apenas la primera década de vida, escribe sus primeros cuentos infantiles. Fue uno de los fundadores de la Revista Orígenes. Estudia Pedagogía e imparte clases de Literatura Inglesa y Norteamericana en cursos especiales realizados en la Casa de las Américas. Ocupó el cargo de responsable del Departamento de Literatura y Narraciones Infantiles de la Biblioteca Nacional José Martí hasta 1970.

Realizó traducciones y versiones de las más importantes figuras de la literatura infantil en el mundo y fue redactor de la Revista Unión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), donde además realizó labores como miembro de la comisión de publicaciones.

En 1966 publica El oscuro esplendor, libro que consideró, uno de sus preferidos. En 1986 Eliseo Diego obtiene el Premio Nacional de Literatura por el conjunto de su obra. Recibiendo en 1988 y1989, sucesivamente el Premio de la Crítica. En 1992 la Universidad del Valle en Cali, Colombia, le otorga el Doctorado Honoris Causa. En 1993 recibe la Distinción Gaspar Melchor de Jovellanos que otorga la Federación de Asociaciones Asturianas de Cuba y el importante Premio Internacional de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo.

Fallece el 1ro de marzo de 1994, mientras se encontraba en México y sus restos son trasladados a Cuba, donde fue sepultado.

De Jacques

Llueve en finísimas flechas aceradas sobre el mar agonizante de plomo, cuyo enorme pecho apenas alienta. La proa pesada lo corta con dificultad. En el extremo silencio se le escucha rasgarlo.

Jaques, el corsario, está a la proa. Un parche mugriento cubre el ojo hueco. Inmóvil como una figura de proa sueña la adivinanza trágica de la lluvia. Oscuros galeones navegando ríos ocres. Joyas cavadas espesamente de lianas.

Jaques quiere darse vuelta para gritar una orden, pero siente de pronto que la cubierta se estremece, que la quilla cruje, que el barco se escora como si encallase. Un monstruo, no, una mano gigantesca alza el barco chorreando. Jaques, inmóvil, observa los negros vellos gruesos como cables.

“¿Éste?” “Sí, ése” —dice el niño, y envuelven el barco y a Jaques en un papel que la fina llovizna de afuera cubre de densas manchas húmedas. El agua chorrea en la vidriera y adentro de la tienda la penumbra cierra el espacio vacío con su helado silencio.

Eliseo Diego
No. 64, Abril – Mayo 1974
Tomo X – Año XI
Pág. 507