¡Vamos, vamos! Gritaba Luzbel animoso, tratando de levantar la moral de los habitantes del infierno, ¡diviértanse y dejen ya las quejas! ¿o es que se la pasarán en eterno sufrimiento sólo por darle a Ése soberbio?
Francisco Silva García y Lidurbelia Godínez
No. 91, No. de 20 Aniversario – 1984
Tomo XIV – Año XX
Pág. 400

