De pronto lo asaltó la sospecha de que todo cuanto pasaba no ocurría realmente, sino que sólo era el recuerdo de lo que una vez sucedió.
Javier Quiroga G.
No. 44, Julio – Agosto 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 616
De pronto lo asaltó la sospecha de que todo cuanto pasaba no ocurría realmente, sino que sólo era el recuerdo de lo que una vez sucedió.
Javier Quiroga G.
No. 44, Julio – Agosto 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 616
Al despertar y encontrarse en un ataúd lo invadió el pánico, pero recuperó la calma cuando recordó que estaba muerto.
Javier Quiroga G.
No. 44, Julio – Agosto 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 616
Encerrado en un manicomio e ignorado por todos se encuentra el hombre que en su locura imagina el mundo.
Javier Quiroga G.
No. 44, Julio – Agosto 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 616
Mientras él se ocupaba de escapar, su alevosa conciencia fue a la policía y lo confesó todo.
Javier Quiroga G.
No. 44, Julio – Agosto 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 616
Para exterminar a los fantasmas sólo fue necesario que todos los hombres olvidaran a sus muertos.
Javier Quiroga G.
No. 44, Julio – Agosto 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 616
Ayer asesiné de nuevo a mi esposa.
Javier Quiroga G.
No. 44, Julio – Agosto 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 616
Un apuesto joven llama a la puerta y le pide que se calce la más hermosa de las zapatillas. En cuanto observa que ésta se ajusta al pie perfectamente, la toma del brazo al mismo tiempo que le dice:
—Queda usted arrestada, esta zapatilla fue hallada en la escena del crimen.
Javier Quiroga
No. 43, Junio 1970 G.
Tomo VII – Año VII
Pág. 507
Fue el tiempo el encargado de actualizar la tragedia griega:
Un hombre viaja al pasado, conoce a una bella joven (su madre), y se engendra a sí mismo.
Javier Quiroga G.
No. 43, Junio 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 507
“Así que ésto es la muerte”, pensó el recién nacido antes de que los mimos y el ocio le borraran cuanto recuerdo guardaba en la memoria.
Javier Quiroga G.
No. 43, Junio 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 507
Jamás hubo funeral más grandioso que el organizado por los robots al último de los hombres.
Javier Quiroga G.
No. 43, Junio 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 507
He visto vagar su imagen por todos los espejos de la casa. Todavía no se entera de la muerte de quien la reflejaba.
Javier Quiroga G.
No. 43, Junio 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 507
El atraso en que se encuentra el planeta se debe a una extraña bestia que se alimenta de recuerdos.
Javier Quiroga G.
No. 43, Junio 1970
Tomo VII – Año VII
Pág. 507