Antonio, cuando estaba chico, tenía cara de niño bueno, pero era malo. Ya mayor, tenía cara de malo, pero era bueno; ahora, ni es niño, ni es bueno, ni es malo. Es Antonio.
Juan José Ramyol
No. 48, Septiembre 1971
Tomo VIII – Año VIII
Pág. 299
Antonio, cuando estaba chico, tenía cara de niño bueno, pero era malo. Ya mayor, tenía cara de malo, pero era bueno; ahora, ni es niño, ni es bueno, ni es malo. Es Antonio.
Juan José Ramyol
No. 48, Septiembre 1971
Tomo VIII – Año VIII
Pág. 299
José tenía 33 años. Se preparó durante toda su vida para triunfar. Vendió todo lo que poseía, empacó sus cosas y se fue a la gran ciudad. Llegó en domingo. El lunes estaba muerto…
Juan José Ramyol
No. 49, Octubre-Noviembre 1971
Tomo VIII – Año VIII
Pág. 460
Enrique Arredondo, era un hombre alto, recio, de ademanes vigorosos y voz grave. Era respetado por todos. Cuando llegó a su casa, abrió la boca para hablar y su mujer sólo le dijo: —¡Cállate!
Juan José Ramyol
No. 49, Octubre-Noviembre 1971
Tomo VIII – Año VIII
Pág. 390