Una discusión

Además de discutir estúpidamente, aquel hombre me insultó.

Calculé que era más débil e intenté golpearle. Pero mis puños no le alcanzaban y él se reía delante de mí.

Cuando me agotó el inútil esfuerzo, él me volvió las espaldas y el ellas vi escrito mi nombre.

A. F. Molina
No. 64, Abril – Mayo 1974
Tomo X – Año XI
Pág. 522

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