José Marcelo del Castillo

José Marcelo del Castillo (Colombia) “Antes que escritor marginal como toda la literatura que se ha escrito en el mundo, soy un lector infatigable, caótico y disperso.
Leo hasta los papeles caídos en las calles, de los cuales considero un potencial detritus universal con el que escribiré un libro invencionario de ficciones recicladas de esa misma realidad, haciendo una especie de ecología literaria: contribuyendo así disminuir una infimomillonésima parte la basura con la que estamos indiferentes ahogándonos junto con el planeta entero.

Soy un náufrago de la supervivencia audiovisual, de la que conozco en carne viva y propia las complejidades de la producción cinematográfica: los avatares del realizador que con incansable ilusión sueña viviendo, vive soñando con realizar una película denominada “Montevideo”. De estas vicisitudes darían tema suficiente para otras películas donde se busca realizar una película donde se busca hacer una película ad infinitum…
De la dramaturgia audiovisual me apropie de sus técnicas de elaboración creativa para utilizarlas ahora en la escritura de mi ópera prima de novela llamada “El sueño del perro” ante la imposibilidad de una puesta en escena de un guión original donde personajes buenos quieren hacer maldades y sus tentativas generan situaciones de risa: es una comedia que contiene conexiones temáticas con el género literario de la novela negra. 
Un pensamiento como filosofía de vida:
” Quien nunca descansa, 
quien con el corazón y
la sangre piensa alcanzar lo imposible, 
ese triunfa” 
Goethe.”[1]

¿Cuántos ángeles caben en la cabeza de un alfiler?


De rodillas y con fe inquebrantable, invocó a todos los ángeles. Éstos, obedientes, descendieron sobre ella con un tremendo batir de alas. En seguida su pensamiento se llenó de plumas y de buenas intenciones; tantas, que pronto se le atrofiaron el cerebro y el libre discurrir de las ideas. A la mañana siguiente, la Madre Superiora declaró que la santa hermana había muerto en éxtasis místico.
Laura Reinking
No. 89, Enero-Febrero 1984
Tomo XIV – Año XIV
Pág. 175

Laura Reinking estudió Literatura en la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México. Se especializa en difusión de asuntos empresariales y publica regularmente artículos sobre comunicaciones, particularmente del impacto que sus cambiantes tecnologías tienen en el ciudadano.[1]


[1] Corajido, M. y Reinking, L. La ignorancia debida. Buenos Aires, Libros del Zorzal, 2003.

Manzana


Estaba muy cómodo sentado bajo el manzano, cuando uno de los frutos cayó sobre él. Como tenía hambre, recogió la manzana y tranquilamente se la comió.
El que hizo correr el rumor fue un vecino que estaba mirándolo, cuando comentó en la barbería: “Hoy lo vi al Newton ese inventando la teoría gravitatoria”.
Raúl E. del Rosal
No. 89, Enero-Febrero 1984
Tomo XIV – Año XIV
Pág. 172