El descanso

Después de sus aventuras en el vientre de la ballena y en el país de los sueños, Pinocho se siente cansado… Sale de la pantalla panorámica, se confunde entre la chiquillería, y abandona su cuerpecito de madera en una cómoda banca del cine.

Salvador Herrera García
No. 89, Enero-Febrero 1984
Tomo XIV – Año XIV
Pág. 217

Opina

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s