El diamante


El diamante es una piedra maldita. El diamante es una piedra sola. Con sus lenguas de diamante, las antiguas brujas poderosas cortan el hueso y el acero y atraviesan la carne de los planetas.

Eduardo Galeano
No. 83, Septiembre-Octubre 1980
Tomo XIII – Año XVI
Pág. 311

Decadencia


Primero fueron móviles y confusas manchas al pasar frente a los espejos. Al paso de las noches se fueron precisando más y más el rostro pálido, los ojos duros y melancólicos, las finas ropas de luto.

Para mayor vergüenza, fue perdiendo el gusto por la sangre, aún la más rica en glóbulos rojos… Y se aficionó indignamente al vulgar jugo de naranja.

Al comprender su decadencia irremediable el conde Drácula suspiró profundamente. Y por su fría mejilla rodó una lágrima con inconfundible sabor a naranja.

Jorge Mejía Prieto.
No. 83, Septiembre-Octubre 1980
Tomo XIII – Año XVI
Pág. 336

Fiesta


“Pasen a mi fiesta, los invito. Un círculo de fiebre arderá apenas atraviesen la entrada y de rodillas hasta el amanecer, masticados por todas las horas de la noche, permanecerán en mi fiesta hasta que el polvo les pegue los ojos y les vaya espesando la sangre.”

“Detrás del cerro bajo, entre ramas peladas y un reguero de piedras se prende la arcilla con el sol, se pone negra cuando la noche se le viene encima. Allí la voz de la mujer toca a los hombres y les sacude el pellejo.”

“Entren, aquí guardo para ustedes un útero profundo, un agujero con millones de cicatrices y una paz que viene caminando desde hace siglos. Tiemblen, estoy habitada por un paisaje de tierra arrasada. Debajo de la piel casi blanca la sangre arrastra barro; mis ojos amarillos son los ojos del tigre.”

En el círculo de tierra, gran espacio sin sombra que brilla en el anochecer polvoriento, los que han sido chupados por el pregón de la mujer inclinan sus cuerpos como quien imita una reverencia, y dejan las piernas pegadas al suelo. Han traspuesto el umbral, para participar en el festín de una mujer tendida y abierta hacia el cielo sin estrellas.

“Los que quedan fuera morirán de añoranza, se irán secando como cosa al sol. Los que entren morirán también, pero con el pulso latiéndoles fuerte.”

Mariela Álvarez
No. 83, Septiembre-Octubre 1980
Tomo XIII – Año XVI
Pág. 327

Ella que borda manteles y recuerdos

(objeto de lectura múltiple)

1 ella que llega de los inviernos fríos, de ese país lejano en
1 la memoria que dos por tres le estalla en un borrón virtual de
2 claroscuros, con leyendas antiguas de miedos y vampiros como
2 flores despojadas por un golpe de viento huracanado, y narra
3 turbias historias seculares que le vienen de siempre, de sus
3 antepasados parecidos a estantes de libros en desuso, de sus
4 gustos caprichosos: banderas coloridas, bombones de licor de
4 cerezas destiladas a la luz de la luna, manteles con bordado
5 vainilla, trabajados en tardes solmurientes cuando ella y el
5 cuidadoso, esmerado, atrayente, denso, abrumador o increíble
6 muerto todavía vivían aletargados en su felicidad compartida
6 y sobre todo inútil, esa tarea absurda que se ha impuesto, y
7 que ella comprende ahora que no valía la pena, pero en aquel
7 entonces fue la aguja perforando tan fácil los tejidos; y el
8 tiempo ni pensaba en dejarse morir de aquella forma, con ese
8 dolor como un frío reptil que la gana a partir de la herida,
9 hueco de cualquier aguja que ya nunca más borda ni recuerda.

Jorge Rein
No. 83, Septiembre-Octubre 1980
Tomo XIII – Año XVI
Pág. 323

Salem cuáquero


Si usted toma hojuelas de avena por la mañana, usted podría ser un enemigo de la democracia. O llegar a serlo.

Un buen escándalo se armó cuando, hace algunos años, un periodista norteamericano “descubrió” que en las monedas de 10 céntimos —dimes— aparecía el símbolo soviético de la hoz y el martillo, microscópicamente colocado allí por un grabador enemigo de la democracia. La fotografía de la moneda, ampliada a veinticinco veces, estuvo a punto de desencadenar otra cacería de brujas.

En la viñeta de los tarros de avena Quaker, un viejo cuáquero aparece con un tarro de avena Quaker. En el tarro que el viejo tienen en sus manos, hay una viñeta en que aparece un cuáquero con un tarro de avena; en el tarro, la viñeta muestra a un cuáquero con un tarro de avena, en cuya viñeta un viejo cuáquero…

Dícese en algunos círculos particularmente vigilantes de la seguridad norteamericana, que la viñeta de la viñeta de la viñeta de la… tiene una variación radical en su contenido. Por medio de un serio esfuerzo, se ha desentrañado un mensaje del enemigo que, finalmente, dará al traste con la democracia norteamericana.

Aunque de ello hablan sotto voce, se sabe que una rama disidente del Partido Republicano tiene ya planes para una represión, planes que incluyen la muerte de los cuáqueros por el delito de propagación de doctrinas contrarias a la democracia.

Álvaro Menén Desleal
No. 83, Septiembre-Octubre 1980
Tomo XIII – Año XVI
Pág. 322