Todo exceso es malo


El fantasma amante de los récords se ejercitó en lograr el mayor número de apariciones en el menor tiempo… y cuando logró aparecer sesenta veces por minuto descubrió con terror que se había vuelto un hombre vivo.

José de la Colina
No. 116, Octubre – Diciembre 1990
Tomo XIX – Año XXVII
Pág. 404

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