Historia barbada


Gente tonta e impertinente, solía preguntarle: “¿Pero por qué usa usted esa barba?”

Y él siempre respondía, casi burlonamente: “Es que, ¿sabe?, me sostiene la cara”.

Hasta que un día, para variar de aspecto, se afeitó. Y, efectivamente, la cara se le descolgó.

Héctor Sandro
No. 91, No. de 20 Aniversario – 1984
Tomo XIV – Año XX
Pág. 450

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Apuntes para ser leídos por los lobos


El lobo, aparte de su orgullosa altivez, es inteligente, un ser sensible y hermoso con mala fama, acusaciones y calumnias que tienen más que ver con el temor y la envidia que con la realidad. Él está enterado, mas no parece importarle el miserable asunto. Trata de sobrevivir. Y observa al humano: le parece abominable, lleno de maldad, cruel; tanto así que suele utilizar proverbios tales como. Está oscuro como boca de hombre, para señalar algún peligro nocturno, o El lobo es el hombre del lobo, cuando este animal llega a ciertos excesos de fiereza semejante a la humana.

René Avilés Fabila
No. 91, No. de 20 Aniversario – 1984
Tomo XIV – Año XX
Pág. 431

La noche

Desde pequeño he querido ser como la noche. Todos los días, después del crepúsculo, cenaba y salía hacia las rejas del corral, quedándome hasta bien entrada la madrugada. Buscaba los mil y un métodos para ser como ella, para entrar en ella, pero siempre regresaba frustrado. Ayer agoté todas las fórmulas posibles y simplemente me extasié contemplándola mientras oía el ruido de los becerros. Hoy amanecí con la piel oscura y llena de estrellas.

Antonio López Ortega
No. 91, No. de 20 Aniversario – 1984
Tomo XIV – Año XX
Pág. 430