El espejo

Aunque descubrió sus malas intenciones, lo dejó acercarse. Separó sus muecas, la burla de su lengua que casi tocaba la suya, pero cuando intentó retirarse, entonces, sacando la mano del espejo le dio una bofetada.

Lucio Estévez
No. 48, Septiembre 1971
Tomo VIII – Año VIII
Pág. 295

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