La muerte del último hijo


Tung-men Wu, del reino de Wei, perdió a su último hijo pero no dio muestra alguna de dolor; pasaron los días y él continuó comportándose como siempre, ni siquiera guardó el luto acostumbrado. Al ver esto, un vecino le reclamó su insensibilidad. Tung-men Wu le dijo:

—Hubo un tiempo en que yo vivía sin hijos y no estaba acongojado. Cuando murió mi último hijo volví a estar como antes. ¿Por qué debo estar triste?

Tradición taoísta
No 101, Enero-Marzo 1987
Tomo XVI – Año XXIII
Pág. 16

Anuncios

Opina

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s