El soñador

Esa noche Luciano El soñador había tenido un sueño extraordinario: de un humilde y sencillo campesino se había convertido, de la noche a la mañana, en un poderoso terrateniente y dueño de lujosas mansiones con todos los servicios y adelantos de las comunidades ultramodernas.
Pero en la mañana se despertó desilusionado, con la cara desencajada y un rictus de pesadumbre. Advirtió, además, que durante el sueño no sólo había perdido sus riquezas, sino que también había sido golpeado salvaje y misteriosamente en los costados. Tenso de rabia, dolor y venganza, se dirigió hacia los umbrales de la noche en busca de los autores de la felonía. Cuando encontró a Morfeo e informó a gritos acerca de la infamia que había sido objeto, éste, con su acostumbrada displicencia, notificó a Luciano que un grupo de unicornios lo habían arrojado a coces del reino de los sueños por intentos de invasión a inmensas propiedades privadas.

Pablo Santillán Ledesma
No 78, Julio-Agosto 1977
Tomo XII – Año XIII
Pág. 499

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