Carta

Al presidente de COMERUN (Compañía Mercantil Universal)

Respetable señor:

Le comunico que hemos conseguido, finalmente, colocar sobre la corona solar el satélite cuyo proyecto tuvo usted a bien aprobar hace seis meses.

El dispositivo en cuestión ejerce su interferencia sobre los rayos solares en toda su extensión, sin perder efectividad en el trayecto desde el punto de generación hasta los receptores.

En el curso de una vuelta del planeta sobre su eje (24 horas), se habrá conseguido en su totalidad el propósito enunciado en el proyecto.

La energía solar, a través de la piel, hará que sean absorbidos los elementos pre-programados que, nanoturizados (en medidas equivalentes a una mil-millonésima de micra por unidad), y a la manera de los tratamientos quimio-terapéuticos, introducirá un átomo adicional en cada una de las moléculas del ADN (ácido desoxi-ribonucleico) de las células de la totalidad de los seres humanos vivos.

Como resultado de esta operación, a partir del martes próximo, lo mismo en Japón que en Haití, en todo el mundo, hombres y mujeres estarán plenamente convencidos de que serán más guapos, inteligentes y poderosos, consumiendo las papas fritas de la marca COMERUN (Compañía Mercantil Universal).

Posteriormente, y mediante un simple cambio en la programación del computador instalado en nuestro satélite, seguiremos con los refrescos, los cigarrillos, los autos, las toallas higiénicas y los pastelillos, dejando en la quiebra total a los competidores en todas estas líneas, y estaremos a un solo paso de lograr la soñada enajenación comercial universal.

Le saluda atentamente, el Director de Comercialización de COMERUN (Compañía Mercantil Universal)

Mario Quiroz Lecón
No. 94, Septiembre-Octubre 1985
Tomo XIV – Año XXI
Pág. 733

Ilan Stavans

Ilan Stavans

(nacido como Ilan Stavchansky el 7 de abril de 1961, ciudad de México)

Es un intelectual, ensayista, lexicógrafo, comentarista cultural, traductor, cuentista, conductor de programas televisivos, profesor conocido por sus incursiones en las culturas estadounidense, hispana y judía.

Hijo de familia judía proveniente de Europa oriental, vivió en Europa, América Latina y el Medio Oriente. Emigró a los Estados Unidos en 1985. Actualmente reside en Nueva Inglaterra, en el estado de Massachusetts. Esta peregrinación es el tema que explora en su autobiografía On Borrowed Words: A Memoir of Language (2001). Obtuvo una maestría del Jewish Theological Seminary en la ciudad de Nueva York y un doctorado en letras de Columbia University. Del 2001 al 2006 condujo para PBS la serie de difusión nacional Conversations with Ilan Stavans.

Desde 1993, Stavans ha sido profesor en Amherst College, Massachusetts, donde ocupa el título de Catedrático Lewis-Sebring en Cultura Latinoamericana y Latina. Ha dictado clase en otras universidades, entre las que se incluye Columbia University en Nueva York. En 1997, Stavans recibió la beca Guggenheim y ha sido galardonado con varios premios y distinciones internacionales tales como la Medalla Presidencial de Chile, el Premio Rubén Darío y el Latino Literature Prize.

Es reconocido principalmente por sus disquisiciones acerca de la lengua y la cultura. Su influencia, así como sus investigaciones sociolingüísticas e históricas del fenómeno mundial del spanglish, suscitaron comparaciones con Antonio de Nebrija y Samuel Johnson. Su pasión por la lexicografía se vuelve patente en Días de diccionario (2006).

En el 2002 Stavans publicó en el suplemento literario barcelonés Cultura/s una traducción al spanglish del primer capítulo de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Posteriormente publicó Spanglish: The Making of a New American Language (2004), que representa varios años de estudios y catalogación de las voces del spanglish. El análisis incluye una comparación entre el spanglish, el yidis y el ebonics, una descripción de esa lengua y seis mil de sus voces. Contiene, asimismo, la traducción del primer capítulo de Don Quijote.[1]

 

Otro número

La tía abuela del jardinero murió ayer. Tenía 97 años. Son exactos los años que vivió su cuñado y los tendrá el jardinero cuando muera. Pero ni él ni nadie lo sabe. Debe ser un número mágico. Nadie sabe para que está hecho o por qué ese número debe repetirse. Es más, nadie sabe con qué fin se cuentan los años.

Ilan Stavans
No. 94, Septiembre-Octubre 1985
Tomo XIV – Año XXI
Pág. 730

Mujer y demanda


Hace dieciséis años yo estaba casado con una mujer muy mala. Se ponía más mala porque yo no ganaba dinero. Ahora tampoco gano dinero pero estoy con una mujer buena. Bueno, resulta que una amiga de la mujer mala un día cumple años. La fiesta es de noche, un sábado. Ese sábado como siempre yo no tenía dinero. Contento le propongo a mi mujer ir sin llevar ningún regalo. No quiero decir, por hombre, las cosas que ella me dijo. Le propongo regalarle flores. Tampoco diré las cosas que ella me dijo, mejor dicho que me gritó. A eso de las once de la noche, los dos emperifollados y ella llorando, fuimos a tomar el colectivo. Mientras caminábamos, veo una florería abierta. Iluminado, entré. Conté el dinero que tenía calculado la vuelta en taxi. Me alcanzaba para diez gladiolos. Eso sí, el paquete que me hizo la empleada era un primor. Mi mujer, estrujando el vanity, lloraba en la puerta. Por fin llegamos a la fiesta. La casa era suntuosa, los regalos, increíbles. El del marido consistía en una chequera de una cuenta abierta a su nombre. Cuando la mujer me vio con el ramito se puso a llorar. Lloraba en serio, sentí sus lágrimas en la cicatriz cuando me abrazó. Nadie le había regalado flores.

Isidoro Blastein
No. 94, Septiembre-Octubre 1985
Tomo XIV – Año XXI
Pág. 727