Encuentro

Le redijo su ropa a jirones. Ella se encontraba paralizada por el miedo así que, la arrojó exánime sobre blanco lecho.

Al mirar aquel cuerpo, en sus pupilas se retrató el asombro: Nunca había visto una criatura con tan poco pelo.

Ella, temblando aún por el frío y el miedo, siguió, con asustados ojos, el rastro que el abominable pie dejó sobre la nieve.

Eduardo Mendoza
No. 87, 1981
Tomo XIII – Año XVII
Pág. 749

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