El vals


Baila, mujer, gira entre los espejos que repiten tu imagen. Baila, amor, deja que tu padre mire el reloj, en vana pretensión de encerrarte en el tiempo. Baila conmigo, mientras el húsar, tu prometido, afina su bigote con un gesto feroz, mientras se acerca a mí con esa mala fiebre de los celos y me arroja su guante. Baila, baila entre los espejos, los abanicos, las mujeres, las columnas, el jarrón de la China, las medallas de los embajadores, los perfumes, los murmullos. Baila con tus quince años apretados a mí, ahora y mañana cuando avance por la niebla del bosque entre esos hombres enlutados y tristes, cuando atraviese con mi sable el corazón del húsar. Baila ahora, mujer, antes de que tu padre se desmorone como el muro que cae por el fuego de la artillería, antes que tu madre sea una mortaja blanca que se pudre en un apacible y bello cementerio al que llevas tus flores. Baila, querida, antes que las otras parejas se conviertan en humo y ya no pueda decirte amor. Baila, baila, porque ya empieza a destrozarse el cortinado, las tapicerías de la casa, ya entran los búhos por la ventana, ya los violines dejan de tocar, ya te mueres, mientras yo, veinte siglos después te recuerdo y te amo, el que baila contigo esta noche, entre los espejos que repiten tu imagen.

Pedro Orgambide
No. 38, Septiembre-Octubre 1969
Tomo VI – Año V
Pág. 605

Yolanda Argudín

Yolanda Argudin

Profesora investigadora y consultora independiente, es licenciada en Lengua y Literatura Españolas por la UNAM, especialista en Literatura Hispánica por la Universidad de Barcelona, así como Maestra en Letras Iberoamericanas y Doctora en letras por la UNAM. En la actualidad es Profesor-Investigador Numerario del Centro de Desarrollo Educativo de la Universidad Iberoamericana (UIA) en México, donde tuvo a su cargo la investigación Habilidades de lectura a nivel superior. Es especialista en el estudio del estado de la lectura y la escritura entre los estudiantes de los diferentes niveles educativos, sobre todo del superior (universitario).

Entre sus principales libros se cuentan: Aprende a pensar escribiendo bien, Aprender a pensar leyendo bien, Atrévete a pensar, Educación basada en competencias, Historia del Periodismo en México, Historia del teatro en México, Libro del profesor desarrollo del pensamiento crítico, Taller de lectura y redacción 1, Ellas cuatro un cuento, Los dos filos del hacha y Antología sobre el cuento amoroso[1].

El Upir

Ella, erguida, el pelo largo y suelto, dijo que, se iba, él respondió que muy bien, y ella caminó hasta la puerta. No sé qué es el amor, dijo él con toda la petulancia que asumía en esos momentos, nunca he amado. Es inútil, pensó ella, hace mucho que es inútil. A unos cuantos pasos estaba la calle con su ruido a gente, a hojas de árbol, libres con el viento, y a vida que transita. En el momento que ella abrió la puerta fue el primer golpe, trató de defenderse cubriéndose la cara con las manos, pero otro golpe la derribó. El mundo se hizo confuso, como girar en un carro de feria. Cuando no era más que una masa sanguinolenta, viscosa, reducida a la posición de feto, los brazos y las piernas vueltos hacia adentro, el pelo enmarañado de muñeca rota, y las facciones informes bajo la sangre, él se arrodilló gritando: ¡Te amo!

Yolanda Argudín
No. 102, Abril-Junio 1987
Tomo XVI – Año XXIII
Pág. 256