Inexistencia

La miró y la acarició primero, después la recordó y por último la imaginó y se imaginó a sí mismo, porque ella no existía, ni él y quizás ni siquiera el escritor que los había creado.

Pedro Crespo
No. 38, Septiembre-Octubre 1969
Tomo VI – Año V
Pág. 682

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