Quemazones de vanidades


Vestidos con blancas túnicas, portando ramos de olivo y pequeñas cruces rojas, la legión sagrada de niños inquisidores de Savonarola recorría la Florencia del Renacimiento en escuadrones para vigilar la moralidad de las calles, y penetrar a las casas. Le arrancaban los velos y las joyas a las mujeres, y los adornos a los hombres. Perseguían a los jugadores, a las cortesanas y a los blasfemos, y les cortaban el pelo a los jóvenes. Cuando el jefe de una casa cooperaba, recogían pacíficamente los objetos “vanos”, y pronunciaban sobre la casa una bendición compuesta especialmente por Savonarola. De lo contrario saqueaban la casa en busca de pinturas “lascivas”, libros, piezas de escultura y objetos “paganos”. Éstos los arrojaban a las calles donde los mutilaban, los acumulaban en cestos que luego llevaban a la plaza pública donde prendían grandes hogueras, que fueron conocidas como las famosas Quemazones de Vanidades de 1497 y 1498: la mayor catástrofe para los tesoros artísticos florentinos hasta la inundación ocurrida en 1966.

Joseph Barry
No. 35, Abril 1969
Tomo VI – Año IV
Pág. 269

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Max Jacob

Max Jacob

(Quimper, Bretaña, 11 de julio de 1876 – † Campo de concentración de Drancy, 5 de marzo de 1944)

Escritor, poeta, dramaturgo y pintor francés.

Amigo de Pablo Picasso, dejó sus estudios para seguir a los cubistas que se instalaron en Montmartre, París, donde conoció, entre otros, a Apollinaire, Modigliani y Juan Gris. Su producción inicial fue frenética, aunque no se conservan muchos de sus primeros escritos. Su obra Saint Matorel, de 1909, constituye su primera gran creación literaria en el terreno de la novela mística. Su éxito fue acompañado de diversas incursiones en el neoimpresionismo en la pintura, y el surrealismo y el dadaísmo en la literatura. Su obra más importante La siège de Jerusalem fue publicada en 1914, coincidiendo con su conversión al catolicismo.

Otras obras importantes fueron Le cornet à dés (El cubilete de dados, colección de poemas en prosa), La defensa de Tartufo (1919) y Le nom (1926). De origen judío, la Segunda Guerra Mundial le cogió en Saint-Benoit, donde fue apresado y dirigido al campo de concentración de Drancy, en el que murió en 1944. Su cuerpo fue enterrado en 1949 en Saint-Benoît-sur-Loire. Su tumba estaba adornada con uno de sus retratos realizados en 1935 por su amigo René Iché[1].

Hallazgo nocturno


Entro a mi habitación que está, como de costumbre, oscura y fría. Me desvisto en las tinieblas y recorro el conocido camino hasta mi cama que, lógicamente, debía estar vacía, pero con extrañeza descubro que hay alguien en ella.

La primera sensación es, por supuesto, de sorpresa; me repongo al instante y, procurando no despertar al durmiente, hago girar el interruptor de la luz, iluminando perversamente todo el cuarto.

Veo entonces que soy yo la que está acostada en la cama, pero tengo demasiado sueño para sorprenderme de este descubrimiento. Trato de despertar a la que duerme, de echarla a un lado, de hacerla comprender que estoy cansada, que necesito dormir, pero todo es inútil. Hastiada de esfuerzos estériles, me resigno a aceptar esta presencia, en cierta forma extraña, y me acuesto dulcemente a su lado.

Ángela Martínez
No. 35, Abril 1969
Tomo VI – Año IV
Pág. 261