Explorador


El pobre explorador Ericsson vino al mundo cuando ya toda la tierra estaba descubierta. Entonces se dedicó —dedo en ristre— a explorar sus narices.

Alfonso Reyes
No. 117, Enero-Marzo 1991
Tomo XX – Año XXVIII
Pág. 62

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Autismo

De niña, siempre me gustaba ver pasar el Tiempo. Por las ventanas frente a mi casa, con los cambios de sus decorados, de sus cortinas; (las caras, —de cuando en cuando— distintas y asomadas al balcón de las décadas), yo veía asombrada como el Tiempo velozmente pasaba, sin casi advertirlo.

Notaba también que el Tiempo pasaba, por los cambios de las modas en el ropero; en la sonrisa centelleante de mi alegría o en la dulzura de mi tristeza; en las puertas que se abrían y se cerraban al paso de amores y de decesos; en la música que aherrojaba instantes y emociones.

Veía pasar al Tiempo, en las personas que ocupaban diferentes alcobas en mi casa.

Y de repente ya no lo vi más. Se detuvo para siempre en la figura aborrecible y testaruda de una viejecilla que insiste en asomarse frente a mi espejo.

Judas María Velazco
No. 117, Enero-Marzo 1991
Tomo XX – Año XXVIII
Pág. 53

Bernardo Esquinca Azcárate

Bernardo Esquinca

(Guadalajara, 1972)

 

Es un escritor mexicano cuya obra mezcla los géneros policiaco, fantástico y de terror. Su trabajo está fuertemente influido por la cultura pop, especialmente el cine, las series de televisión, la novela gráfica, la nota roja y la pornografía.

Estudió Ciencias de la Comunicación en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). Fue productor y locutor de Radio Universidad de Guadalajara, y editor en los diarios Siglo 21 y Público, en Guadalajara. En la Ciudad de México, donde radica desde 2003, fue editor en Día Siete y Coordinador Editorial del Museo Nacional de Arte. Actualmente es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte del FONCA.

Ha colaborado en Letras Libres, Nexos, Reforma, La Jornada, Crónica, El Financiero, Tierra Adentro, La Tempestad, Life & Style, Generación, W Radio y el IMER, entre otros medios. Codirige con José Soto Galindo la revista electrónica SensacionalD.

Obra

Ha escrito novelas, cuento y ensayo. Su primera obra publicada fue Carretera perdida. Un paseo por las últimas fronteras de la civilización (Nitro-Press, 2001), un libro de ensayos que en palabras de Sergio González Rodríguez es “un corte exacto de las obsesiones de su generación”. Bajo el sello del Fondo de Cultura Económica, publicó la novela Belleza Roja, elegida por el diario Reforma como la Mejor Primera Novela de 2005. En opinión de Rodrigo Fresán, “es una perversa historia de amor, un policial donde el detective es quien menos sabe o se atreve a saber”.

Su libro de cuentos Los niños de paja (Almadía, 2008) fue elegido por la SEP para ingresar al programa Libros del Rincón en 2009. Con motivo de la aparición de este volumen, Bernardo Fernández Bef, “Esquinca es un raro entre los escritores de los setenta. Sus historias se adentran sin miedo en los agrestes terrenos de los subgéneros con bastante éxito”.

La novela Los escritores invisibles (FCE, 2009) fue elegida por el diario Reforma entre los mejores libros del año de su publicación. Luis Jorge Boone consideró que “en un medio contaminado hasta el tope de falsos oropeles y sobrepoblado por egos descomunales, Los escritores invisibles agrega una inteligente nota satírica al autorretrato”. En 2011, con el respaldo de la editorial Zeta, publicó La octava plaga[1].

 

¿Sueños?

Un hombre sueña que se mira en el espejo. Sueña también que su reflejo sueña que se ve en el espejo. Si en vez de despertarse el hombre, se despertara el reflejo, ¿qué pasaría? Este hombre quedaría atrapado, dormido y soñando en la página de este cuento.

Bernardo Esquinca Azcárate
No. 117, Enero-Marzo 1991
Tomo XX – Año XXVIII
Pág. 43