La calle


… ancha, estrecha, sube o baja plana como regla plana. Recta o curva. Flor que aspira y olvida. Múltiple de brazos, de hojas, de labios. Guarda resonancias, caracola viva. Áspid, vigilante amenaza. Astuta como gato nocturno. Casa paloma. Vamos tú y yo, el obrero, el gerente, el oficinista y el ingeniero. Andan las sílabas del mar humano. La calle tiene pisadas vivas de siglos. Clamores, reclamos. Miradas rodantes y el ruiseñor que perdió la infancia. Ella emboba o despierta. Fuegos fatuos y remolinos de estatuas. La calle conduce al bautismo, a la boda, a la sepultura.

“Torres Romero fue atropellado por una camioneta fantasma después de 56 años de cruzar la calle. El occiso era casado y padre de varios hijos”.

Clemente Airó
No. 30, Mayo 1968
Tomo V – Año V
Pág. 564

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