Un marciano en el desierto

Soy un marciano perdido en el planeta tierra. Por deficiencias cartográficas vine a dar a este desierto tibio y resbaladizo sobre el que camino ahora. No sé dónde estoy y el cansancio me agobia. ¡Maldita la hora en que se arruinaron mis aditamentos de levitación! La temperatura está subiendo y un vapor denso me sofoca. He caminado tanto. El bochorno me da ganas de dormir y estoy a punto de hacerlo pero un terremoto me sobresalta. Solo son unos segundos; me tranquilizo; todo vuelve a la normalidad. Continúo caminando… He perdido la noción del tiempo… Tengo la sensación de haber caminado miles de años luz… y ni rastro de ningún terrícola. Empiezo a perder toda esperanza. Quizá la raza humana se ha extinguido y pienso que también el planeta está a punto de extinguirse, pues durante todo el trayecto ha habido temblores y ruidos extraños que vienen posiblemente del centro del planeta.

Ahora estoy sentado a la orilla de un cenote. Receloso me acerco para atisbar: es profundo, despide ciertas emanaciones cálidas, me infunden pavor, pienso retirarme cuando siento que el piso se mueve y el extraño pozo se abre y se cierra a tiempo que escucho que de su interior salen las palabras: “querido, aquí, junto a mis labios, tengo un insecto; mátalo pronto”. Y yo, que no sé que así les llamen a los marcianos acá en la tierra, me quedo esperando muy cerca del hoyanco, hasta que un salvaje golpe me hace comprender mi estupidez.

Pedro Crespo
No. 52, Abril 1972
Tomo VIII – Año VIII
Pág. 741

Anuncios

3 Respuestas a “Un marciano en el desierto

Opina

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s