Verídica: el tren de la muerte

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Manila, Islas Filipinas. Ene. 9. AFP. —Dos energúmenos —hermanos gemelos de 37 años— mataron a cuchilladas nada menos que a doce personas e hirieron a otras veinticinco, en pleno trayecto del Manila Express que circulaba a unos cincuenta kilómetros al sur de Manila.

Varias der las víctimas del “tren de la muerte”, entre las que figuraban mujeres y niños, fueron asesinados cuando dormían en sus compartimentos. Otras, presas de pánico, perecieron al arrojarse por las ventanillas del convoy que marchaba a gran velocidad.
En un cable de un año de éstos.

Agencia France Presse
No. 52, Abril 1972
Tomo VIII – Año VIII
Pág. 763

Derecho

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En el álbum de Philoxene Boyer: Entre los derechos de que se ha hablado en estos últimos tiempos, hay uno que se ha olvidado, y en cuya demostración está todo el mundo interesado: el derecho a contradecirse.

Charles Baudelaire
No. 52, Abril 1972
Tomo VIII – Año VIII
Pág. 760

Amor ideal

Ya el orgasmo se había abierto en gajos de sensaciones agridulces, cuando ella, haciendo a un lado el sedoso sayal de jadeos y caricias tornasoladas, le mordió al oído: cariño, ¿me quieres?, él, sin dejar de lacrar su cuerpo con sudores cáusticos, le roció: ya sabes, amor, que nunca nos hemos querido, si nos casamos fue porque yo necesito de tu dinero y tú necesitas de mi prestigio, y se volvieron a poseer esta noche con tanto encendimiento, que se diluyeron en átomos de complementación intrínseca, pero la helada indiferencia de sus sentimientos los solidificó en una estatua hermafrodisíaca, que ahora, como símbolo de amor ideal, se encuentra colocada en el paseo de los enamorados.

joseluis
No. 52, Abril 1972
Tomo VIII – Año VIII
Pág. 759

El viaje

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Al fin, después de tantos años la pareja estuvo lista para iniciar el viaje. Todos los preparativos anteriores se habían frustrado ante un olvido de último momento. Esta vez habían tomado en cuenta el más mínimo detalle. Conservaban el propósito de partir sin que sus vecinos se enteraran. Sin embargo en la esquina se arremolinaba un montón de curiosos cuando pasó el coche fúnebre.

Ednodio Quintero
No. 52, Abril 1972
Tomo VIII – Año VIII
Pág. 756