Melómanos

Llegó con la intención de escuchar, pero aquella melodía principió a hipnotizarlo hasta que se durmió profundamente.

Al despertar vio sobre sí una multitud espesa de notas que cabalgaban en enormes pentagramas impulsados por el estruendo de millones de aplausos.

Pero como la melodía no pudo contenerse, salió a la calle derrumbando puertas y ventanas y empezó a flotar por los aires hasta formar nubes que bajaban en tupida lluvia.

Un hombre observó que la multitud se apiñaba para cazar las notas que le envolvían, y tuvo una buena idea: trajo cientos de botellas y las llenó de aquella melodía.

Luego trató de venderlas, pero nadie las quiso porque todos yacían por el suelo bajo una montaña de notas, pentagramas, acordes y aplausos.

José Barrales V.
No. 57, Febrero-Marzo- 1973
Tomo IX – Año IX
Pág. 563

Opina

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s