Uno de los trabajos

Al ver lo inútil de las flechas, de la guadaña de oro, de la pesada maza; la inutilidad de su extraordinaria fuerza —probada desde la cuna— empleó el último recurso: herir mortalmente la vanidad de ella.

—Señora, cada cabeza es un mundo.

La Hidra de Lerna se desplomó. Otro mito muerto. Hércules había vencido.

Tomás Espinoza
No. 47, Julio-Agosto 1971
Tomo VII – Año VIII
Pág. 149

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