Demonología matemática

2 top

No faltaron los demonólogos que creyeron poder hacer el cómputo de los diablos existentes. Según Wier, los diablos son 7.409,127, subordinados a 72 príncipes —cálculo que a De Lancre, Tableau de L´inconstance des Mauvais Anges, muy hostil a Wier, le parece que “no puede apoyarse en otra razón que sobre la revelación de Satanás mismo”—. El desconocido autor —tal vez Fromentau— de Le cabinet du Roy, publicado en 1581, da la cifra de 7. 405,920, que resultaría del gran número pitagórico 1234321 multiplicado por 6. Según otros existen 6 legiones de demonios, cada legión comprende 66 cohortes, cada cohorte 666 compañías, cada compañía 6,666 diablos: en total, una desmesurada caterva de 1, 758.640,176.

Giuseppe Faggin, Las brujas
No. 02, Junio 1964
Tomo I – Año I
Pág. 36

Anuncios

La muchacha del arapaho

2 top

Una muchacha arapaho de las llanuras de Norteamérica, espió a un puerco espín que estaba cerca de un álamo. Trató de herir al animal, pero éste se escondió detrás del árbol y empezó a trepar. La muchacha lo siguió, pero el animal siempre estaba fuera de su alcance: “Bueno —dijo—, voy a subir para capturar al puerco espín porque quiero sus púas, y si es necesario subiré hasta la punta.” El puerco espín llegó a la punta del árbol, pero cuando ella se acercó para echarle mano, el álamo creció repentinamente y el puerco espín siguió subiendo. Miró hacia abajo y vio a sus amigos llamándola e insistiendo en que bajara; pero como ya estaba bajo la influencia del puerco espín y tuvo miedo de la gran distancia entre ella y el suelo, continuó subiendo, hasta que se convirtió en una mancha para aquellos que la veían desde abajo, y junto con el puerco espín finalmente alcanzó el cielo.

Dorsey y Kroeber en Traditions of the Arapaho
No. 02, Junio 1964
Tomo I – Año I
Pág. 29

El ubicuo

2 top
Al salir de la ciudad de Stravasti, el Buda tuvo que atravesar una dilatada llanura. Desde sus diversos cielos, los dioses le arrojaron sombrillas para resguardarlo del sol. A fin de no desairar a sus bienechores, el Buda se multiplicó cortésmente, y cada uno de los dioses vio un Buda que marchaba con su sombrilla.

M. Winternitz, en Indische litteratur (1920)
No. 02, Junio 1964
Tomo I – Año I
Pág. 28

Drástico

2 top

Una mujer estéril debe ser reemplazada al cabo de ocho años; una cuyos hijos todos hayan muerto, debe reemplazarse a los diez años; aquella que no da al mundo más que hijas, al año undécimo; la que habla con aspereza, inmediatamente.

Leyes de Manú
No. 02, Junio 1964
Tomo I – Año I
Pág. 25

Leyes de Manú
No. 77, Junio 1977
Tomo XII – Año XIII
Pág. 378