Realismo

Un murmullo casi frio ronroneaba en mi derredor. Los sentía muy cerca; uno casi me tocó la cabeza, como para cerciorarse de la realidad. Yo no podía verlos; estaba atado de las manos por detrás, y vendado… Recién había recibido el tiro de gracia.

Al volver en mí tenía aún el puñal en la mano, y como hipnotizado me había quedado mirando el cuello cercenado de la víctima…

—¡A saber en qué está pensando! ¡Corten! —gritó enojado el director.

Sergio Ovidio García
No. 66, Agosto-Septiembre 1974
Tomo X – Año X
Pág. 730

Anuncios

Opina

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s