La raíz o el prófugo

Se fue un día buscando una nueva sensación. Creía tenerlo todo menos la libertad y salió a buscarla. No tardó en volver. En la lejanía había encontrado su punto de apoyo, pero éste radicaba en el lugar de donde había salido.

Dolores Plaza
No. 54, Julio-Septiembre 1972
Tomo IX – Año IX
Pág. 179

El texto se mueve (demostración)

El profesor había elaborado una concisa demostración matemática, por el absurdo.

Si el texto no se moviera —razonaba.

Si el texto no se moviera —razonaba.

Si el texto no se moviera —razonaba.

¿Cómo, diablos, estaría Ud. leyendo esto?

J. Poniachik
No. 54, Julio-Septiembre 1972
Tomo IX – Año IX
Pág. 175

A las puertas de Betulia

Uno primero… otro después… lenta… muy len-ta-men-te fue abriendo los ojos. Vio, borrosa, difuminada, a la mujer que se lavaba las manos al fondo de la tienda… Oyó…afuera, no lejos, una muchedumbre, gritaba, eufórica, tal un ejército que ha ganado una batalla… Se sentía ligero, flotante, sin peso… inmersos en la niebla ve que entran dos hombres y se llevan un cuerpo humano que hasta ahora se ha dado cuenta que yacía en el suelo… un cuerpo… ¡un cuerpo!… quiere gritar… la voz se le coagula en la boca… ¡mi cuerpo!… “Ramera, devuélveme mi cuerpo”… Judit, sin escucharle, seguía lavándose las manos.

Pedro Crespo
No. 54, Julio-Septiembre 1972
Tomo IX – Año IX
Pág. 173