Los cangrejos

Los cangrejos se desplazan lateralmente, despacio, salen de su hoyito en la arena y mueven sus ojos-periscopios de un lado a otro para percibir al enemigo. Son sumamente tímidos y ante cualquier ruido extraño vuelven a meterse al hoyo. Testigos del mar y sus cabriolas, cabalgan en las noches sobre las espumosas crestas oceánicas y saben como nadie de los amoríos secretos de las delicadas gaviotas. Los cangrejos forman parte imprescindible de todo lo marino que, irremediable, es fuerte y es romántico (profundo y misterioso diría también un poeta), pero los cierto es que los cangrejos son deliciosos en chilpachole, o así nomás sancochados.

Luis A. Chávez Fócil
No. 105-106, Enero-Junio 1988
Tomo XVII – Año XXIII
Pág. 45

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