Praxis

Se desperdicia mucha fuerza vital cuando dejamos a los sonámbulos realizar sus actividades sin perseguir una finalidad constructiva.
Por eso en la población de Sigmunda se estableció el Instituto Programador para alimentar de trabajadores nocturnos al Centro de Producción, el cual los aprovecha sin otro gasto que el de un hipnotizador que mantiene dormidos y activos a esos sonámbulos amaestrados.

José Barrales V.
No. 68, Enero-Marzo 1975
Tomo XI – Año XI
Pág. 174

La camisa del hombre feliz

En el vetusto edificio, tan lúgubre por fuera como por dentro, los internados del psiquiátrico ambulaban indiferentes. Pero a la mayoría de aquellos desgraciados les manaban torrentes de felicidad ¡vaya usted a creerlo!, muy al contrario del hombre feliz, al quitarles su camisa… de fuerza.

Sergio Ovidio García
No. 68, Enero-Marzo 1975
Tomo XI – Año XI
Pág. 173

El principio

El principio nació una tarde que no existía y se cegó con la luz, que era hermana de las sombras y pensaba estrangularla para siempre.

El principio se sentó en el infinito a bostezar, a pensar en el tiempo que por las noches se distraía pintando arrugas a las aguas y dibujando números de siglos.

Después todos durmieron y comenzó a girar la tierra y rodó en el infinito y en el tiempo y se plegó de luz y de tinieblas y se bañó desnuda con las aguas.

Esto sucedió aquella noche inmensa en que Dios lloró en silencio al contemplar que estaba solo y nos regaló la angustia y la conciencia, los colores y el perfume, y nos barnizó de mentiras y sonrisas y nos cubrió de maldad, de llanto y con el bochornoso interrogante de la muerte.

(Seguí soñando a gritos y a mordidas y desperté receloso en aquella blanca camilla que me llevaba al manicomio).

Holmes Ocaña González
No. 68, Enero-Marzo 1975
Tomo XI – Año XI
Pág. 170