Praxis

Se desperdicia mucha fuerza vital cuando dejamos a los sonámbulos realizar sus actividades sin perseguir una finalidad constructiva.
Por eso en la población de Sigmunda se estableció el Instituto Programador para alimentar de trabajadores nocturnos al Centro de Producción, el cual los aprovecha sin otro gasto que el de un hipnotizador que mantiene dormidos y activos a esos sonámbulos amaestrados.

José Barrales V.
No. 68, Enero-Marzo 1975
Tomo XI – Año XI
Pág. 174

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