Melchor de Santa Cruz de Dueñas

Melchor de Santa Cruz de Dueñas

Melchor de Santa Cruz de Dueñas

(Toledo h. 1505 – 1585)

Escritor y orfebre español.

Escritor, platero, orfebre y comerciante, nació en Toledo y vivió en esta ciudad entre 1520 y 1576. Es conocido como autor de una popularísima miscelánea, dedicada a Juan de Austria, la Floresta española de apotegmas y sentencias, sabia y graciosamente dichas, de algunos españoles (1574). Se trata de una colección de chistes o anécdotas en once partes: de eclesiásticos, nobles, respuestas ingeniosas, funcionarios de justicia, profesiones, artistas y enamorados, dichos graciosos, lisiados o deformes, burlas, dichos extravagantes y mujeres e inválidos. Mezcla frases anecdóticas, sentencias, cuentecillos, chistes, misceláneas y datos biográficos de muchos personajes tomados de una gran diversidad de fuentes[1].

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Sinonima

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Fueron unos estudiantes a ver una cortesana conocida suya. La cual pidió a uno de ellos una Celestina para leer. Respondió:

—Por Dios, señora, que me espanto de vuestra merced, ¿teniendo en casa el original, pedir el traslado?

Melchor de Santa Cruz (1574)
No. 138 – 141, Enero – Diciembre 1998
Tomo XXX – Año XXXIV
Pág. 7

Rudyard Kipling

Rudyard Kipling

Rudyard Kipling

(Bombay, 1865 – Londres, 1936)

Narrador y poeta inglés, controvertido por sus ideas imperialistas y uno de los más grandes cuentistas de la lengua inglesa. Pertenecía a una familia de origen inglés (su padre, John Lockwood Kipling, era pintor y superintendente del Museo de Lahore), y pasó en la India los primeros tiempos de su infancia. A los seis años fue enviado a Inglaterra, donde estudió en el United Services College de Westward Ho, en Devonshire, ambiente que luego describió en la novela Stalky C.

Vuelto en 1882 a la India, se dedicó al periodismo en calidad de subdirector de The Lahore Civil and Military Gazette y, después, entre 1887 y 1889, de The Pioneer. A los veintiún años publicó su primer libro, Departmental Ditties (1866), colección de versos de circunstancias, y a los veintidós el primer volumen de narraciones, Cuentos simples de las colinas (1887), al que siguieron, en 1888-89, otros seis: Tres soldados, Bajo los cedros deodaras, El rickshaw fantasma, La historia de los Gadsby, En blanco y negro y El pequeño Guillermo Winkie.

En tales relatos, situados en el ambiente de la vida india según podía entenderla un inglés y escritos en un lenguaje directo y vigoroso que recuerda la jerga militar, Kipling reveló un agudo espíritu de observación, capacidad inventiva y una habilidad especial en la descripción de tipos característicos de oficiales y muchachos inspirados en la realidad inmediata. El estilo rápido y escueto, el tono rudo y frecuentemente cínico, y el crudo realismo que pronuncia los de St. Crane y Hemingway ofrecen un sabor de experiencia vivida, con matices de anécdota narrada bajo las tiendas de un campamento de soldados en el curso de las prolongadas velas nocturnas.

Luego de un largo viaje por el Japón y los Estados Unidos, que relató en una serie de cartas (Letters of marque) publicadas en The Pioneer y más tarde en los dos volúmenes de De mar a mar (1889), escribió otra serie de narraciones indias para The Macmillan’s Magazine, reunido luego en Peripecias de la vida (1891). En Inglaterra publicó también una colección de baladas, Canciones de cuartel (1892), que, junto con los versos siguientes de Siete mares (1896) y de Las cinco naciones (1903), inspirados en las épicas empresas de la estirpe anglosajona y en sus fieles centinelas esparcidos por todos los lugares de la Tierra, su poderío industrial y colonial y sus glorias marineras, hizo de Kipling el poeta del triunfante imperialismo británico de la época victoriana.

Luego de haber intentado sin demasiado éxito la novela en La luz que se apaga (1891), realizó otros largos viajes a Estados Unidos, Australia y Sudáfrica. En 1892 contrajo matrimonio con Caroline Starr Balestier, de Nueva York, y se estableció con ella en Battleboro, en Vermont, donde vivió cuatro años y compuso varias obras que revelan el influjo americano, singularmente el de J. London, en la exaltación de la vida primitiva y del retorno a la naturaleza: Invenciones varias (1893), El libro de la jungla (1894), El segundo libro de la jungla (1895) y Capitanes intrépidos (1897).

En El libro de la jungla y su continuación presenta un mítico mundo animal, regulado por las férreas leyes de la fuerza, donde Mowgli, el cachorro humano, es acogido fraternalmente y encuentra de nuevo las huellas de una afinidad y una simpatía atávicas; se trata de la primera obra maestra de cuantas escribiera Kipling para muchachos. A ella siguieron más tarde Precisamente así. Historias para niños (1902) y las delicadas leyendas, llenas de “humour” y lirismo sutil, reunidas en Puck (1906) y Recompensas y hadas (1910).

Vuelto a Inglaterra en 1896 tras una disputa con su cuñado, establecióse definitivamente en una localidad de Surrey, donde permaneció -excepto en el curso de un viaje a América y de otro realizado a Sudáfrica durante la guerra anglo-boer- hasta su muerte. En 1907 obtuvo el Premio Nobel y en 1926 la medalla de oro de la Royal Society of Literature.

Sus últimas obras son colecciones de relatos y de textos diversos escritos con ocasión de la primera Guerra Mundial. Las más importantes son Debits and Credit (1926) y Limite and Renewals (1932). La obra maestra de Kipling es Kim (1901), en la que a través del hilo conductor de las aventuras de un muchacho ofrece un cuadro clásico de los aspectos más pintorescos de la India. Así como la producción poética de nuestro autor ha perdido gran parte de su interés debido a su carácter excesivamente declamatorio y circunstancial, en sus textos narrativos, en cambio, se da todavía, como dice Henry James, “la magia irresistible de los soles tórridos, de los imperios sometidos, de las religiones salvajes y de las guarniciones inquietas”[1].

De besos y mordidas

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Tenía prisionero a un jefe afgano. El prisionero ensayó corromperme enviándome con mi ayudante dinero, caballos y una muchacha de Cachemira. No pude dominarme. Me enfurecí delante del jefe afgano, pero cuando se hubo retirado, creo que no resistí y di besos a la muchacha.

Rudyard Kipling. Cartas
No. 138 – 141, Enero – Diciembre 1998
Tomo XXX – Año XXXIV
Pág. 5

Margo Glantz

Margo Glantz

Margo Glantz

(Ciudad de México, 28 de enero de 1930)

Nacida en una familia judía ucraniana, sus padres emigraron a México. Estudió en distintos colegios debido al constante cambio de ubicación. En la Universidad Nacional Autónoma de México, estudió Letras Inglesas, Hispánicas e Historia del Arte. En 1953 se doctoró en La Sorbona en Letras Hispánicas. De vuelta a México, se dedicó a la labor docente, impartiendo clases en varias universidades en su país y en Estados Unidos. Ocupó importantes cargos en universidades y organismos culturales y en 1995, fue elegida miembro de la Academia Mexicana de la lengua.

Su labor literaria, se ha desarrollado en varios campos como la narración, investigación, ensayo, periodismo, crítica y traducción. Ha creado varias revistas, y es impulsora de los jóvenes talentos. A lo largo de su vida, ha recibido numerosos premios y distinciones tanto dentro como fuera de su país[1].

Historia de una virgen

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Una vez una virgen menopáusica que decidió liberarse tanto del adjetivo como del sustantivo y darse a la aventura como los personajes de Julio Verne. Sólo encontró al ave roc, el cual, según la leyenda, pone un huevo inmenso y blanco en el desierto, a cuyo pie la sombra es tan amarga como la soledad.

Margo Glantz
No. 138 – 141, Enero – Diciembre 1998
Tomo XXX – Año XXXIV
Pág. 4