Verbo

Le crecía la lengua a razón de pulgada y media por minuto. Pronto la misma, fina y espumosa, le llegó al suelo. Quiso guardarla en uno de los bolsillos de su americana. No pudo. Su movimiento impedía cualquier intento de aprisionarla. Nadie sabe, nadie se imagina, cómo pudo el señor Jantipo hacer un nudo y ahorcarse con sus propias palabras.

Marcio Veloz Maggiolo
No. 39, Noviembre – Diciembre 1969
Tomo VII – Año V
Pág. 50

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