Jimmy Sierra

Jimmy Sierra

Julio Samuel «Jimmy» Sierra

(Najayo, San Cristóbal, República Dominicana, 16 de diciembre de 1944)

Es un catedrático universitario, abogado, periodista, historiador, cineasta, dramaturgo y director de teatro, cuentista y productor de radio y televisión.

Comenzó su actividad a los catorce años, fundando un grupo de muchachos que se oponía a la dictadura de Rafael L. Trujillo. En 1960, al ingresar al liceo Eugenio María de Hostos, funda el periódico “El crítico del Primero E”. En 1962 funda la primera organización cultural de nuevo tipo en la República Dominicana, el Club Estudiantil de Jóvenes Amantes de la Cultura (CEJAC) y, en 1965, al estallar de la Guerra de Abril, en la Zona Constitucionalista crea una escuela para alfabetizar a los combatientes que luchaban contra la segunda intervención norteamericana a la República Dominicana.

En 1966 pasa a dirigir el Movimiento Cultural Universitario (MCU), diseñando el Primer Festival de la Cultura Popular y la Primera Exposición de Artes Plásticas en Plena Calle. En 1970 recibe el título de abogado, fungiendo como asesor del Sindicato de Trabajadores de la Fábrica de Clavos y de los Astilleros Navales de Santo Domingo. Es, al mismo tiempo, el relacionador público de la Asociación de Dominicana de Abogados (ADOMA). En 1975 elabora el primer proyecto de ley de cine del país, al tiempo que forma el Comité Pro Adecentamiento de los Medios de Comunicación Masiva (CAMECON), entidad que combate diferentes aberraciones, principalmente, en la radio y la televisión. También, una ley de medios, que incluye la creación de la Dirección Nacional de Medios. En 1976 ingresa como profesor en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde duró 21 años en los departamentos de Ciencias Políticas y Artes. En 1999 fue nombrado ministro consejero de la embajada dominicana en Francia. En el 2002 recorrió unos 50 pueblos del país, realizando igual cantidad de documentales de un minuto de duración, los cuales subió a la página “Arribasantodomingo.com”, conjuntamente con varias mini enciclopedias sobre la historia del teatro, literatura, artes plásticas y otros aspectos de la cultura dominicana.

Cine

En 1973 funda el Comité Pro Instituto Nacional de Estudios Cinematográficos (CINEC), donde realiza varios documentales (“Primero de Mayo”, “Viacrucis”, “7 Días con el pueblo”), al tiempo que lanza el Circuito Popular de Cine, que llevará el séptimo arte a los pueblos más apartados del país. En 1980 colabora con GUY Henebele y Alfonso Gumucio Dagron publicando la parte dominicana de la obra monumental “Los cines de América Latina”. En el año 2000 se traslada de París a Barcelona, donde realiza “La Joya del inmigrante”, con actores españoles y dominicanos. En el 2005 filmó la primera película histórica dominicana: “Lilís”, y en el 2007, “El caballero de la medianoche”, de carácter policíaco.

Entre los años 2008 y 2009 realizó ocho documentales, sobre diferentes aspectos de la cultura dominicana: “Pintura y Escultura en Santo Domingo”, “Historia del teatro Dominicano”, “Los medios de comunicación la R.D.” e “Historia de la literatura dominicana” (cinco partes). Comenzó en el 2009 el documental “Hostos el sembrador”, basado en el texto homónimo del profesor Juan Bosch y que se hace a partir de la estadía del insigne boricua en diferentes países, principalmente, Puerto Rico, Cuba, Estados Unidos , Chile, Venezuela, España y la República Dominicana.

Literatura

En 1966 publica se inicia en el suplemento literario de El Caribe, con el cuento “El niño”. Más tarde publicará, además, en el suplemento de el periódico “El Nacional” y la revista “Ahora”. En el 1969, conjuntamente con Fernando Sánchez Martínez y Antonio Lockward, publica “Bordeando el río”, con prólogo de Pedro Mir. En 1975 obtiene el primer premio del concurso del cuento brevísimo, de la revista Mexicana “El cuento”, con la narración “El hombre que se convirtió en bien de consumo. En 1977 pone a circular “El mester de la ironía”, narraciones con el prólogo de Narcizo González (Narcisazo). En 1986 publica “La ciudad de los fantasmas de chocolate”, narraciones basadas en la Ciudad Trujillo de los años 50. Reeditará este texto en 1996 y en el 2009.

En el 2003 pone a circular “Cuentos de Papá Leche”, narraciones infantiles, acompañadas de un CD, con los cuentos dramatizados. Más tarde, en el 2006 publicará “Cuentos de Papá Leche 2”, también con los cuentos dramatizados. En el 2007 le añadirá un DVD, en el cual se presentan las animaciones de estos cuentos[1].

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La historia del hombre que amó todas las cosas

Primero se enamoró de la montaña, las praderas, los bosques, los largos ríos y lagos. El verdor y los árboles.

Amó, más luego, al día: su claridad temprana, su luz y la mañana.
Y en una tarde gris se acostó con el arco iris y la luz del relámpago.

En la noche invernal durmió con mil mujeres.

Amó, también la paz, el sol, la lluvia suave, el tenue ruiseñor. Los niños, las palomas, los pétalos, la flor.

Quiso al aire y a mar, la luna, los colores y al hombre fraternal.
Besó la brisa pura, la piedra, los caminos, al sacristán y al cura.
Siguió amando las cosas apasionadamente, sin discriminar, con el pecho inflamado de amor universal.

Hasta que un día quiso amar a una serpiente de cascabel y tendió sus brazos al hermoso reptil que, luego de ahogarlo, lo devoró sin prisa, sencillamente, con la calma de aquel que nunca conoció la palabra amor.

Jimmy Sierra
No. 69, Abril – Junio 1975
Tomo XI – Año XI
Pág. 295

Visión de reojo

La verdá, la verdá, que me plantó la mano en el trasero y yo estaba ya a punto de pegarle cuatro gritos cuando el colectivo pasó frente a una iglesia y lo vi persignarse. Buen muchacho después de todo, me dije. Quizá no lo esté haciendo a propósito o quizá su mano derecha ignore lo que su izquierda hace o. Traté de correrme al interior del coche —porque una cosa es justificar y otra muy distinta es dejarse manosear— pero cada vez subían más pasajeros y no había forma. Mis esguinces sólo sirvieron para que él meta mejor la mano y hasta me acaricie. Yo me moví nerviosa. El también. Pasamos frente a otra iglesia pero ni se dio cuenta y se llevó la mano a la cara sólo para secarse el sudor. Yo lo empecé a mirar de reojo haciéndome la disimulada, no fuera a creer que me estaba gustando. Imposible correrme y eso me sacudía. Decidí entonces tomarme la revancha y a mi vez le planté la mano en el trasero a él. Pocas cuadras después una oleada de gente me sacó de su lado a empujones. Los que bajaban me arrancaron del colectivo y ahora lamento haberlo perdido así de golpe porque en su billetera sólo había 7.400 pesos de los viejos y más hubiera podido sacarle en un encuentro a solas. Parecía cariñoso. Y muy desprendido.

Luisa Valenzuela
No. 69, Abril – Junio 1975
Tomo XI – Año XI
Pág. 293

El primer sabor

Un día probamos el sabor del fruto prohibido. Fue la llave que nos abrió las puertas de todos los secretos. Cubrimos nuestra desnudez. Inventamos la palabra. Saboreamos lo dulce y lo amargo. Pudimos elegir entre el bien y el mal. Aprendimos a reír y a llorar. Supimos que ganaríamos el pan diario con nuestro trabajo. Sufrimos las fatigas del día y gozamos del descanso de la noche. Fue de nosotros el dolor, la angustia y también la alegría.

Hemos probado y conocido todo. Sin embargo, no olvidamos aquel primer sabor. Así, a veces, hastiado de todo lo que sabemos y probamos, le digo a Eva:

—Dame otro bocado de manzana.

Salvador Herrera García
No. 69, Abril – Junio 1975
Tomo XI – Año XI
Pág. 289

Cuadro de costumbres

69 top
Mientras le estrujan las ubres la vaca medita y asocia recuerdos como éstos; el éxodo de un pueblo mortificado por los aviones que pasas volando rasante con las agujas de las balas clavando la familia humana. Le parece ver casas destripadas, ollas con tizne, una guitarra absurda, cuellos sueltos, una salida de cama, la palmatoria. También llega la policía a la casa del bandido y destripa su colchón buscando el producto del robo. Es probable que en alguna parte del país se esté proyectando una película en que grupos de obreros descarguen barras de oro en el Banco Central. También una madre en el colmo de la alegría toma su seno derecho entre el pulgar y el índice y lo calza en la boca de su hijo que succiona su contenido sin saber que mezclados con la leche van fragmentos de la vida, sucesos que parecían olvidados para siempre y que se licuaron hasta tener un sabor dulce, entibiados por la ternura de la propietaria del alimento.

Alfonso Alcalde
No. 69, Abril – Junio 1975
Tomo XI – Año XI
Pág. 279

Contradicción

Esa noche el domador hacía maravillas. De pronto, miró al piso de la jaula y de un salto ¡cayó sobre el lomo de la fiera!

El público, atónito, estalló en aplausos… y el domador ahí; la fiera dando zarpazos… y el domador ahí; la fiera rugiendo enfurecida… y el domador ahí.

No se bajó hasta que se fue la cucaracha.

Eugenio Zamora Martín
No. 69, Abril – Junio 1975
Tomo XI – Año XI
Pág. 272