Invento

18 top

Si se extiende la luz
toma la forma
de lo que está inventando
la mirada

José Emilio Pacheco
No. 18, Noviembre 1966
Tomo III – Año III
Pág. 484

Anuncios

18

18

Acuarela de Orozco

 

No. 18, Noviembre 1966
Tomo III – Año III

Del Oeste

En la sobriedad de la oficina del sheriff, me entretenía jugando con mi pesado Colt 44. Siempre fui un magnífico tirador, pero jamás había disparado contra un ser humano. Sin embargo, ese día sentí indecibles deseos de hacerlo, disparar contra alguien, por lo cual sin pensarlo más levanté el arma, ya amartillada y apunté muy cuidadosamente, saboreando diabólicamente, segundo a segundo, aquel momento. El viejo sheriff me miró sin sorpresa, como si ya esperara aquello. Sus ojos azules me dieron una última mirada entre serena y comprensiva y, con voz dulcísima, me dijo: “Dispara ya muchacho”, y yo, acto seguido me volé la tapa de los sesos.

Ricardo Fuentes Zapata
No. 69, Abril – Junio 1975
Tomo XI – Año XI
Pág. 342

Lógica

69 top
A Garci Sánchez le acaesció que estando penado por una dama, subióse muerto de sus amores a un terrado que tenía, desde donde algunas veces la podía ver. Y estando allí un día, un grande amigo suyo le fue a ver; el cual, preguntando a sus criados que a dónde estaba, le fue dicho que allá arriba en el terrado. Él se subió derecho allá, y hallándolo solo, le dijo que cómo estaba allí. Respondió prontamente Garci Sanchez: “¿adónde puede estar mejor el muerto (de amores) que en terrado?”

Juan Aragonés
No. 69, Abril – Junio 1975
Tomo XI – Año XI
Pág. 335

De la época

69 top
No amaina en algunos países europeos el alboroto levantado en torno a Uri Geller, del que se dice posee el don sobrenatural de doblar los objetos metálicos y poner en marcha los relojes estropeados. La publicación de la biografía de Geller, titulada Uri, aumentó el interés sobre el caso. Andrija Puharich, el autor del libro, no se toma la molestia en presentar pruebas. Geller, dice, es agente de habitantes de otros planetas que llevan casi 800 años sobrevolando la Tierra donde se proponen posarse en los próximos años. Uri logró comunicarse con ellos mediante un magnetófono, pero no conserva las grabaciones que los visitantes extraterrestres destruyeron. Los únicos que pueden verlos son Puharich y Geller, ya que consideran a los demás terrícolas seres malévolos. Dice el autor de la biografía que ésta fue escrita por orden de los visitantes cósmicos y que, además, prohibieron a Geller someter a prueba científica su “don sobrenatural”.

En “Tiempo”
No. 69, Abril – Junio 1975
Tomo XI – Año XI
Pág. 334