Ishikawa Takuboku

Ishikawa Takuboku

Ishikawa Takuboku

(20 de febrero de 1886 – 13 de abril de 1912)

Fue un poeta japonés conocido por sus composiciones libres y por su interpretación moderna de los tankas.

Su obra puede dividirse en tres grupos. Al comienzo de su adolescencia empezó como poeta romántico, más tarde formó parte del grupo de poetas de la revista Myōjō (Estrella de la Mañana), de tendencia naturalista, si bien lo abandonó después por la poesía social.

Nació en Iwate, al norte del Japón. Su padre era un sacerdote residente de un templo Zen. Desde pequeño mostró una extraordinaria inteligencia, y en los últimos años de la secundaria se hizo miembro del grupo Shin-shi-sha, colaborando para su revista orgánica El Lucero. Más tarde, sin embargo, Ishikawa dejaría ese grupo, inconforme con el ambiente demasiado estricto en cuanto al estilo. En 1902, a causa de su inquietud literaria, deja los estudios de secundaria a medias y va a la capital con la idea de independizarse como poeta. El ambiente capitalino lo recibió con cierta frialdad. Mientras tanto, la nueva ola del naturalismo introducido por poetas y novelistas vanguardistas desde Europa llegaba al Japón. Los poetas comenzaron a hacer poemas con temas de la vida cotidiana. En 1905 Ishikawa publica su primer libro de poesía, titulado Anhelo, en Tokio; el poeta vive con una extremada pobreza. Pronto regresa a su pueblo como maestro suplente de la escuelita del pueblo. Sin embargo, su espíritu rebelde lo hizo relacionarse con un caso de huelga ocurrido en la escuela y fue expulsado. Se traslada a Otaru, un puerto en el extremo norte del archipiélago nipón. La difícil vida de vagabundo que llevó algún tiempo por las provincias del norte del Japón, le proporcionó al poeta una idea más concreta acerca de su arte. Acosado constantemente por la pobreza y la miseria, no es de extrañarse que llegara a identificarse como “socialista” en los últimos años de su vida[1].

Tras su muerte se han escrito un gran número de libros y artículos sobre él, aunque fijándose más en su biografía que en su poesía, ya que su vida estuvo llena de vicisitudes. El asteroide 4672 Takuboku fue nombrado en su honor.

La mayoría de los poemas de Ishikawa son tankas. También escribió diversos diarios de manera intermitente desde 19021 y un respetable número de cartas.

Se han publicado de él los siguientes poemarios:

Ichiakuno no suna (Una mano de arena), 1910.

Kanashiki gangu (Juguetes tristes), 1912 (póstumo)[2].

 

 

[1] http://www.materialdelectura.unam.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=166&Itemid=1&limit=1&limitstart=4

[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Ishikawa_Takuboku

Hacer algo

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Uno de los últimos momentos de tranquilidad en mi vida fueron los que pasé viajando en tranvía al ir y volver del trabajo. Cuando estoy en casa sin hacer nada, siento que debería hacer algo. Pero ¿qué? Ese es el problema. ¿Leer? ¿Escribir? La lectura y la escritura son sólo parte de ese “algo”. ¿Hay alguna otra cosa que pueda hacer además de leer y escribir? No lo sé. Pero en todo caso, siento que algo debo hacer. Aun cuando estoy pensando en las cosas más alegres y tranquilas, sigo sintiéndome perseguido por ese “algo”. El resultado es que no puedo dedicarme a nada.

Ishikawa Takuboku
No. 27, Diciembre 1967
Tomo V – Año IV
Pág. 221

Máquina de la memoria

José Arcadio Buendía decidió entonces construir la máquina de la memoria que una vez había deseado para acordarse de los maravillosos inventos de los gitanos. El artefacto se fundaba en la posibilidad de repasar todas las mañanas, y desde el principio hasta el fin, la totalidad de los conocimientos adquiridos en la vida. Lo imaginaba como un diccionario giratorio que un individuo situado en el eje pudiera operar mediante una manivela, de modo que en pocas horas pasaron frente a sus ojos las nociones más necesarias para vivir.

Gabriel García Márquez
No. 27, Diciembre 1967
Tomo V – Año IV
Pág. 208

John Bunyan

John Bunyan

 

John Bunyan

(28 de noviembre de 1628 – 31 de agosto de 1688)

 

Fue un escritor y predicador cristiano inglés, famoso por su novela El progreso del peregrino. A pesar de ser un bautista reformado, en la Iglesia de Inglaterra es recordado con un festival el 30 de agosto y en el calendario litúrgico de la Iglesia Episcopal el 29 de agosto.

Era hijo de un comerciante de Bedfordshire. Recibió muy poca educación. Sirvió en el ejército republicano del Parlamento en Newport Pagnell desde 1644 hasta 1647; en 1649 se casó con una mujer pietista cuya dote parece ser que fueron dos libros, Plain Man’s Pathway to Heaven, del puritano Arthur Dent y Practice of Piety, de Lewis Bayly. Estas obras influyeron en la decisión de Bunyan de seguir una vida religiosa. Vivió en Elstow hasta 1655, fecha en la que murió su esposa. Se trasladó a Bedford donde se casó de nuevo en 1659.

En su libro autobiográfico Grace Abounding, Bunyan se describía a sí mismo como un hombre con una vida de juventud de abandono aunque no existen evidencias de que esto fuera así, más allá de blasfemar o bailar. En particular, le obsesionaba la curiosidad por el “pecado imperdonable,” y la creencia de que ya lo había cometido. Continuamente oía voces que lo instaban a “vender a Cristo,” y era torturado por temibles visiones. Tras diversos conflictos espirituales se convirtió en un creyente seguro y entusiasta. Entró en la iglesia baptista en Bedford, mediante la inmersión en el río Great Ouse, en 1653. En 1655 se convirtió en diácono y empezó a predicar, con gran éxito desde el primer momento.

Bunyan discrepaba ferozmente con las enseñanzas de la Sociedad Religiosa de los Amigos e intervino en debates escritos durante los años 1656-1657 con algunos de sus líderes. Bunyan publicó Some Gospel Truths Opened en la que atacaba a las creencias cuáqueras. El cuáquero Edward Burrough respondió con The True Faith of the Gospel of Peace (La verdadera fe del evangelio de paz). Bunyan contraatacó el panfleto de Burrough con A Vindication of Some Gospel Truths Opened (El inicio de una vindicación de ciertas verdades evangélicas), que a su vez obtuvo réplica de Burrough: Truth (the Strongest of All) Witnessed Forth (La verdad (la fortísima) testificada). Más tarde, el líder cuáquero George Fox saltó a la palestra publicando una refutación del ensayo de Bunyan en su The Great Mystery of the Great Whore Unfolded (La manifestación del gran misterio de la gran ramera).

En 1658, Bunyan fue detenido por predicar sin licencia. Sin embargo continuaba predicando y no fue encarcelado hasta noviembre de 1660, llevándole a la prisión del condado, en Silver Streer, Bedford. Estuvo encerrado durante tres meses, pero al negarse a dejar de predicar, su confinamiento se extendió durante un periodo de cerca de doce años (con la excepción de unas pocas semanas en 1666), hasta enero de 1672, cuando Carlos II proclamó la Declaración de Indulgencia.

Ese mismo mes se convirtió en pastor de la iglesia de Bedford.

En 1673 publicó su Differences in Judgement about Water-Baptism no Bar to Communion, en el que rechazaba hacer del bautismo “un ídolo” para despreciar a otros cristianos.

Kiffin y Paul publicaron una respuesta en Serious Reflections (Londres, 1673), en la que argumentaron a favor de la restricción de la Cena del Señor a aquellos creyentes bautizados, y recibieron el apoyo de Henry Danvers en su Treatise of Baptism (Londres, 1673 o 1674). Como resultado de esta controversia, dejaron abierta la cuestión de la comunión con los no bautizados. La iglesia de Bunyan admitía pedobaptistas, esto es, los que defendían el bautismo en la infancia, y finalmente se convirtió en un congregacionalista pedobaptista.

En marzo de 1675 fue encarcelado de nuevo por predicar, pues Carlos II retiró su Declaración de Indulgencia. Esta vez, su prisión fue el calabozo municipal de Bedford, en el Puente de piedra sobre el río Ouse. La orden de detención original, descubierta en 1887, está publicada en facsímil por Rush and Warwick, Londres. Lo liberaron al cabo de seis meses, y debido a su gran popularidad, no volvieron a molestarlo.

En un viaje a Londres cogió un fuerte resfriado por quedarse mojado, y murió como resultado de una fiebre en la casa de un amigo en Snow Hill el 31 de agosto de 1688. Su tumba se encuentra en el cementerio de Bunhill Fields en Londres.

Bunyan se hizo un predicador muy popular así como un autor prolífico, aunque la mayor parte de sus obras consistan en sermones ampliados. Teológicamente, era un puritano, pero no había nada pesimista en él. El retrato que hizo su amigo Robert White, que ha sido reproducido a menudo, muestra el atractivo de su verdadero carácter. Era alto, pelirrojo, de nariz prominente, una boca bastante grande y con ojos brillantes.

No era un erudito, excepto de la Biblia del Rey Jaime, pero conocía muy bien las escrituras. También influyó en él la obra de Martín Lutero: Comentario sobre la Epístola a los gálatas, en la traducción de 1575[1].

 

[1] http://es.wikipedia.org/wiki/John_Bunyan

Valiente

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Luego se dijo que al señor Valiente-por-la-verdad le habían entregado una citación, con esta marca de que era cierta: Que su cántaro se había quebrado sobre la fuente. Cuando la recibió, llamó a sus amigos para informarlos. Entonces dijo: Voy a juntarme con mis padres, y aunque con mucha dificultad he llegado aquí no me arrepiento de todo el trabajo que me ha costado. Dejo mi espada a quien me suceda en la peregrinación; mi coraje y mi destreza, a quien los alcance. Llevo conmigo mis cicatrices, para que sean un testimonio de que he peleado las batallas de Aquel que ahora me premiará. Cuando le llegó la hora, muchos lo acompañaron hasta la orilla, y al entrar en el río, dijo: ¿Muerte, dónde está tu aguijón? Y al avanzar en lo más hondo: ¿Tumba, dónde está tu victoria? Así lo vadeó, y en la otra orilla resonaron por él todos los clarines. John Bunyan No. 27, Diciembre 1967 Tomo V – Año IV Pág. 207

Traspaso de los sueños

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De pronto dejó de tener pesadilla y se sintió aliviado, pues habían llegado ya a ser una proyección obsedante en las paredes de su alcoba.

Descansado y tranquilo en su sillón de lectura, el criado le anunció que quería verle el señor de arriba.

Como para la visita de un vecino no debe haber dilaciones que valgan, le hizo pasar y escuchó su incumbencia:

—Vengo porque me ha traspasado usted sus sueños.

—¿Y en qué lo ha podido notar?

—Como vecinos antiguos que somos, sé sus costumbres, sus manías y sobre todo sé su nombre, el nombre titular de los sueños que me agobian a mí, que no solía soñar… Aparecen paisajes, señoras, niños con los que nunca tuve que ver…

—¿Pero cómo ha podido pasar eso?

—Indudablemente, como los sueños suben hacia arriba como el humo, han ascendido a mi alcoba, que está encima de la suya…

—¿Y qué cree usted que podemos hacer?

—Pues cambiar de piso durante unos días y ver si vuelven a usted sus sueños.

Le pareció justo, cambiaron, y a los pocos días los sueños habían vuelto a su legítimo sueño.

Ramón Gómez de la Serna
No. 27, Diciembre 1967
Tomo V – Año IV
Pág. 205