La espada de Damocles

La orgía iba en aumento.

Damocles, introducido por los ujieres, avanzó con modestia, saludó al rey y se sentó en el lugar que le indicó.

Antes de tomar asiento depositó en el suelo, a un lado, un paquete envuelto con viejos periódicos, sobre los que los policías disfrazados de mujeres bonitas miraron furtivamente.

Empezó la comida.

Sirvieron a Damocles sesos de mosca y riñones de ardilla, alas de fenicóptero, pasteles de hormiga, tarta de casuario.

Le dieron de beber champaña centenario, cécubo en odres de piel de camello nonato, vinagre con perlas disueltas y polvo de diamante.

Los senos desnudos de las cortesanas se extendían sobre la mesa llana de flores.

En el momento en que Damocles llenaba sus ojos del vértigo de aquel espectáculo, el tirano Dionisio golpeó su hombro con delicadeza y le señaló el techo con el dedo índice: una espada desnuda, colgando sujeto por tan sólo un cabello.

Damocles miró la espada, alzó los hombros y se inclinó hacia el paquete depositado a su lado en el suelo. Abrió el periódico, retiró un casco de bombero, con cubrenuca de malla, y se lo encajó en la cabeza.

Después volvió a pedir asado.

Gabriel de Lautrec
No. 7, Noviembre 1964
Tomo I – Año I
Pág. 37

Gabriel de Lautrec
No. 77, Junio 1977
Tomo XII – Año XIII
Pág. 361

Kenningar

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casa de los pájaros, casa de los vientos: EL AIRE
cerdo del oleaje: LA BALLENA
bosques de la quijada: LA BARBA
asamblea de espadas: LA BATALLA
taza de los vientos: EL CIELO
vara de las lanzas: LA PAZ
piso de las tormentas: LA TIERRA.


Jorge Luis Borges en La Edda Prosaica
No. 7, Noviembre 1964
Tomo I – Año I
Pág. 31

La edda prosaica, vertidas por Jorge Luis Borges
No. 77, Junio 1977
Tomo XII – Año XIII
Pág. 395

Los cíclopes

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Toco tu boca con un dedo todo el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos, donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Julio Cortazar, en Rayuela
No. 7, Noviembre 1964
Tomo I – Año I
Pág. 30

Angelus Silesius

Angelus Silesius

Angelus Silesius.

Johann Scheffler, más conocido como Angelus Silesius

(25 de diciembre de 1624 – 9 de julio de 1677)

Fue un poeta religioso germano nacido en Breslavia, en la antigua región alemana de Silesia (ahora parte de Polonia).

Nació en el seno de una familia luterana. Su verdadero nombre era Johann Scheffler pero es más conocido por su seudónimo, que eligió en honor de su región de nacimiento y con el cual firmaría todos sus poemas.

En 1653 se convirtió al catolicismo, en 1661 fue ordenado sacerdote, convirtiéndose en asistente del obispo de Breslavia.

Después de una temporada en la Colegiata de San Matías de Breslavia, sumido en la pobreza total, dado al ayuno y las prácticas ascéticas, muere a los 53 años de edad.

La más importante y conocida de sus obras lleva el título de Rimas espirituales: gnómicas y epigramáticas que conducen a la divina contemplación (Geistreiche Sinn-und Schluss-reime, 1657) que después fue llamada El Peregrino Querubínico o Querúbico (Cherubinischer Wandersmann), considerada la obra más importante del misticismo europeo de la época. Esta obra es básicamente una colección de aforismos rimados imbuidos de un extraño panteísmo. Sus versos recorren los grandes temas y sutiles paradojas del misticismo cristiano desde esta perspectiva: la eternidad en el tiempo, la dependencia entre Dios y el hombre, el abismo insondable de Dios, el desprendimiento o la vacuidad y la pobreza espirituales, para lo cual Silesius se inspiró en obras de autores como Jakob Böhme, Maestro Eckhart, Juan Taulero, Blois, y San Juan de la Cruz.

La belleza de su obra ha sido admirada por poetas tan importantes como Goethe y, más tardíamente, Jorge Luis Borges. Su influencia se extiende a la obra de Schopenhauer, Wittgenstein, Heidegger y Cioran.

Frase que el poeta y escritor argentino Jorge Luis Borges eligió para definir a la poesía[1].

 

Die Rose ist ohne warum; Sie blühet, weil Sie blühet… La rosa es sin porqué, florece porque florece…

El ojo con el cual veo a Dios es el mismo ojo con el que Él me ve.

La Cruz del Gólgota no te podrá redimir del mal si no es también en ti erigida.

 

[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Angelus_Silesius