Fabulilla

33 top

—Ay! —Decía el ratón—. El mundo se vuelve cada día más pequeño. Primero tan ancho que yo tenía miedo, seguía adelante y me sentía feliz al ver en la lejanía, a derecha e izquierda, algunos muros, pero esos largos muros se precipitan tan velozmente los unos contra los otros, que ya estoy en el último cuarto, y allí en el rincón, está la trampa hacia la cual voy.

—Solo tienes que cambiar la dirección de tu marcha —dijo el gato, y se lo comió.

Franz Kafka
No. 33, Noviembre – 1968
Tomo V – Año VI
Pág. 49

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