¿Ese soy yo?

6 top

Cuando vi sacar aquel cadáver del agua, grité:

—Ese soy yo… ¡Yo!

Todos me miraron asombrados, pero yo continué:

—¡Soy yo!… ¡Ese es mi reloj de pulsera con brazalete extensible!… ¡Soy yo!

—¡Soy yo!… ¡Soy yo! —les gritaba y no me hacían caso, porque no comprendían cómo yo podía ser el que había traído el río, ahogado, aquella mañana.

Ramón Gómez de la Serna, en Caprichos
No. 6, Octubre 1964
Tomo I – Año I
Pág. 93

Anuncios

Réprobos castigados

6 top

Por debajo de la zona subterránea se extiende una cuenca de donde salen cuatro cabezas coronadas de llamas, que son probablemente las almas de los réprobos castigados por haberse aventurado demasiado lejos, y para los cuales el agua es como fuego; gritan de dolor cuando el dios pasa por encima de ellos.

Jéquier
No. 6, Octubre 1964
Tomo I – Año I
Pág. 73

Odiseo en el Hades

6 top

143-145 top

Vi asimismo a Tántalo, el cual padecía crueles tormentos, de pie en un lago cuya agua le llegaba a la barba. Tenía sed y no conseguía tomar el agua y beber: cuantas veces se bajaba el anciano con intención de beber, otras tantas desaparecía el agua, absorbida por la tierra; la cual se mostraba negruzca en torno a sus pies y un dios la secaba. Encima de él colgaban las frutas de altos árboles —perales, manzanos de espléndidas pomas, higueras y verdes olivos—; y cuando el viejo levantaba los brazos para cogerlas, el viento se las llevaba a las sombrías nubes.

Homero, en La odisea
No. 6, Octubre 1964
Tomo I – Año I
Pág. 69

Homero, en la Odisea
No. 143-145, Abril-Diciembre 1999
Tomo XXX – Año XXXV
Pág. 78

Hilo maravilloso

6 top

143-145 top

Tengo un regalo para ti. He encontrado en Sorrento el más maravilloso de los hilos. Con él se teje una gasa tan sutil que llega hasta el techo si se le sopla, y una podría envejecer esperando que cayese de nuevo.

Thornton Wilder, en Los Idus de marzo
No. 6, Octubre 1964
Tomo I – Año I
Pág. 67

Thornton Wilder
No. 143-145, Abril-Diciembre 1999
Tomo XXX – Año XXXV
Pág. 101