Teoría y práctica de los viajes en el tiempo

Cuando se da vuelta al reloj de arena, ésta regresa al hemisferio donde se encontraba antes, pero no necesariamente —pocas veces, casi nunca— los granos conservan su orden original. Es por ello que cuando el hombre viaja al pasado pierde la memoria. Sólo tenemos evidencia de este fenómeno cuando algún recuerdo solitario, confundido, se encuentra con otro al que conoció en un giro del reloj, se reconocen, y entonces nos infunden la sensación de haber experimentado algo que nunca ocurrió.

Juan Héctor García Ramos
No. 133, Abril-diciembre 1996
Tomo XXVIII – Año XXXII
Pág. 31

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