El ángel

Una desdichada mujer anhelaba ser hermosa. Una noche, tan tristes eran sus lágrimas, que un ángel, compadecido, bajó a ayudarla. La convirtió entonces en una bella doncella, y aún fue más lejos, transformándola en flor, en mariposa, en sonrisa y en luna. Después de esto, el ángel le preguntó que en cuál de estas formas quería permanecer. La mujer, con los ojos iluminados, sin dudarlo respondió: “Un ángel, un ángel quiero ser”.

Alberto Pereda Careaga
Número 136 – 137, julio-diciembre 1997
Tomo XXIX – Año XXXIII
Pág. 57

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