Luis Cernuda

Luis Cernuda

Luis Cernuda

(1902/09/21 – 1963/11/05)

Poeta español. Nació el 21 de septiembre de 1902 en Sevilla (España). Hijo de un militar, se educó en un ambiente de rígidos e intransigentes principios.

Inició sus estudios de Derecho en la Universidad de Sevilla, donde conoció a Pedro Salinas, que fue su profesor. Ya en los años veinte se trasladó a la ciudad de Madrid, donde entra en contacto con los ambientes literarios de lo que luego se llamará Generación del 27.

Su descontento con el mundo y su rebeldía se deben, en gran medida, a su condición de homosexual, a su conciencia de ser un marginado. Admite ser un “inadaptado”. Recibió influencias de autores románticos: Keats, Hölderling, Bécquer… También de los clásicos, en especial de Garcilaso.

Durante un año trabajó como lector de español en la Universidad de Toulouse. Cuando se proclamó la República se mostrará dispuesto a colaborar con todo lo que fuera buscar una España más tolerante, liberal y culta. Durante la Guerra Civil participó en el II Congreso de Intelectuales Antifascistas de Valencia, y en 1938 fue a dar unas conferencias a Inglaterra, de donde ya no regresó a España, iniciando un triste exilio. Pasó por Inglaterra, Escocia y, desde 1952, México.

Su primera obra, Perfil del aire (1927), estaba en la línea de la poesía pura. De su estancia en Francia surgió Un río, un amor (1929), influido por el surrealismo. Donde habite el olvido (1934) es un libro desgarrador por la sinceridad con la que aborda el fracaso amoroso. Desde 1936 agrupa toda la poesía que va produciendo bajo el título La realidad y el deseo, al que va añadiendo poemas. En el exilio publicó Las nubes (1940), Con las horas contadas (1950-1956) y Desolación de la quimera (1962). También escribió interesantes ensayos literarios y colaboró en revistas y periódicos mexicanos como Excélsior o Novedades.

Luis Cernuda falleció el 5 de noviembre de 1963 en Ciudad de México[1].

[1] http://www.buscabiografias.com/bios/biografia/verDetalle/2018/Luis%20Cernuda

Anuncios

Un esteta inglés

129-130 top

—Señor, el crepúsculo —anunciaba puntual a la tarde la doncella, entrando en el salón de Mr. Ruskin, algún tiempo después de consumido el té.

Y entonces Mr. Ruskin iba al jardín.

Luis Cernuda
Número 129 – 130, Abril-Septiembre 1995
Tomo XXV – Año XXXI
Pág. 29

Emilio García Riera

Emilio García Riera

Emilio García Riera

(Ibiza, España, 17 de noviembre de 1931 – Zapopan, Jalisco, México, 11 de octubre de 2002)

Fue un escritor, actor, historiador y crítico de cine español naturalizado mexicano.

Después de la guerra civil española se trasladó primero a Francia, luego a la República Dominicana, donde falleció su padre, y en 1944 llegó a México, que se convirtió en su país de adopción. Estudió en la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México. Trabajó como investigador en el Centro de Comunicación y como profesor de Sociología del Cine en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y profesor en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de su Alma máter. Se trasladó luego a la ciudad de Guadalajara, donde fue fundador y director del Centro de Investigaciones y Enseñanza Cinematográfica de la Universidad de Guadalajara, la cual le otorgó el doctorado Honoris causa de manera póstuma.

Además de dirigir la colección cinematográfica Grandes Cineastas, contribuyendo con 5 volúmenes (los dedicados a Emilio Fernández, Fernando de Fuentes, Howard Hawks, Max Ophüls y Erich von Stroheim), García Riera fue crítico de cine en varias revistas y periódicos como España Popular, Nuevo Cine, México en la Cultura, Novedades, “Excelsior”, S.nob, Imágenes o Decine. También adaptó al cine junto a Alberto Isaac la obra En este pueblo no hay ladrones (1964), considerada la mejor película basada en un texto de Gabriel García Márquez (en la que actuaron junto a actores profesionales el propio García Márquez, Luis Buñuel, Juan Rulfo, Luis Vicens, Carlos Monsiváis, Arturo Ripstein, Leonora Carrington, José Luis Cuevas y el mismo Emilio García Riera), así como Los días del amor (1971) y En el balcón vacío (1961). También actuó en las películas Tiempo de morir (1965), El mundo loco de los jóvenes (1966) y Las reglas de la vida (1970).

Su principal trabajo, inigualado aún en ningún otro país, fue la Historia Documental del Cine Mexicano, una obra en la que comenta más de 3500 películas rodadas entre 1929 y 1976, publicada por primera vez en Cal y Arena y por segunda en la Universidad de Guadalajara.

Además escribió las siguientes obras:

Historia documental del cine mexicano. (18 tomos)

México visto por el cine extranjero. (4 tomos)

Historia del cine mexicano.

El cine es mejor que la vida. (Cal y Arena, 1990), por esta última recibió el Premio Xavier Villaurrutia.

Las películas de Tin Tan.

Desde 1999 sufría una fibrosis pulmonar que acabó con su vida en 2002[1].

[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Emilio_Garc%C3%ADa_Riera

Metafísica

129-130 top

He aquí lo más cerca que he estado de una intuición metafísica: un día, al afeitarme, detuve de pronto mi  “rastrillo” en una mejilla aún enjabonado y me pregunté cuántas veces llevaba ya cumplido en mi vida ese rito mecánico y matinal; hice cuentas; unas 17 mil veces, cuando menos; bueno, me dije entonces, y si llego a las 25 mil afeitadas, ¿quién me premiará? ¿Dios o Gillette?

Emilio García Riera
Número 129 – 130, Abril-Septiembre 1995
Tomo XXV – Año XXXI
Pág. 23

Raymond Queneau

Raymond Queneau

Raymond Queneau

(El Havre (Seine-Maritime), 21 de febrero de 1903 – París, 25 de octubre de 1976)

Fue un escritor, poeta y novelista francés, cofundador de OuLiPo.

Raymond Queneau fue hijo único de Auguste Queneau y Joséphine Mignot. Graduado en 1919 en latín y griego, se trasladó a estudiar en la Sorbona de París donde estudió tanto matemáticas como letras. Se graduó en filosofía y psicología. Ahí se sintió atraído por el movimiento surrealista.

Después de un viaje a Grecia en 1932, empezó a reflexionar sobre las divergencias existentes entre las lenguas habladas y las lenguas escritas, divergencia evidente en el griego pero también en el francés. Estas reflexiones las plasmó en diversos artículos sobre el «neofrancés» y las utilizó en sus novelas. Escribió su primera novela Le Chiendent, publicada en 1933.

Vivió de su trabajo como periodista, realizando pequeños trabajos, y luego, a partir de 1938, de su colaboración con la editorial Gallimard en la que fue traductor, lector, miembro del comité de lectura, entre otros.

Tras la liberación, frecuentó también los medios de Saint-Germain-des-Prés. Su poema Si tu t’imagines, musicado por Joseph Kosma por iniciativa de Jean-Paul Sartre, fue un gran éxito de Juliette Gréco. Otros de sus poemas fueron interpretados por el cuarteto vocal Les Frères Jacques. Escribió libretos para comedias musicales y los diálogos de diversas películas como Monsieur Ripois realizada por René Clément.

En 1947 se publicaron sus Ejercicios de estilo (Exercices de style). Fue también el inicio de las primeras publicaciones que realizó bajo el heterónimo de Sally Mara, siguiendo un procedimiento análogo al de su amigo Boris Vian con el heterónimo Vernon Sullivan.

El 11 de febrero de 1950 (17 de Gueules de 77) fue nombrado «Sátrapa Trascendente» del Colegio de ‘Patafísica.

En 1951 ingresa en la Academia Goncourt (Sociedad Littéraire des Goncourt), en el cubierto sexto, que ocuparía hasta su fallecimiento.

En 1959 publicó Zazie dans le Métro, novela que reveló a Raymond Queneau al gran público. Ese mismo año Olivier Hussenot realizó una adaptación teatral y en 1960 el director Louis Malle una adaptación cinematográfica.

Amante de las ciencias (en 1948 entró en la Sociedad Matemática de Francia), Raymond Queneau siempre intentó aplicar normas aritméticas en la construcción de sus obras. Con motivo de un coloquio sobre su obra, Raymond Queneau et une nouvelle illustration de la langue française, celebrado en septiembre de 1960, en diciembre de ese año fundó, junto a François Le Lionnais, el Séminaire de littérature expérimentale (Selitex), un grupo de investigación literaria y científica que posteriormente se convirtió en el OuLiPo (Obrador de Literatura Potencial).

Se casó en 1928 con Janine Kahn, de la que enviudó en 1972, y con la que tuvo un hijo el 1 de marzo de 1934, Jean-Marie Queneau[1].

[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Raymond_Queneau

La perfección

129-130 top

¿Cuál de todas esas gentes vale un fantasma? A veces Jacobo sigue a un personaje de la calle menos por conocer a ese otro que por volverse él durante unos minutos. Pero esta mañana no descubre a ninguna presa atractiva. Continúa su camino sabiendo dónde va pero de pronto ya no lo sabe porque el tipo se presenta con el aspecto de un ciudadano absolutamente cualquiera. Jacobo se pega a él, y el otro anda con un paso moderado y un poco más y simplemente haraganería. ¿Qué hace este tipo? Parece que nada. No se detiene ante ninguna tienda, no se vuelve a ver a las mujeres, no les pushipushi a los gatos ni pstpst a los perros ni ey a los taxis, no da palmaditas en los cachetes de los niños, no se entretiene pisando sobre las separaciones del empedrado, no pregunta por ninguna calle a ningún gendarme, no entra en los mingitorios, no cruza una calle sin haber mirado a izquierda y a derecha, no estornuda ni eructa ni se tira un pedo, no se tambalea, no echa migas de pan a los pajaritos, ni a los gordos pichones, no espera ningún tranvía, ningún autobús, no desciende a ninguna estación del Metro, no se hurga las narices, no balancea los brazos al caminar, no se rasca la nuca ni el trasero, no saca su pañuelo ni se enjuaga el sudor ni se suena pero tampoco escupe al suelo, no fuma, no se mete las manos a los bolsillos, no tira ni papeles emborujados ni billetes de autobús ni de tranvía al borde las aceras, no cojea, no tiene muecas ni sobresaltos, es un tipo tan bien tan correcto tan cómo se debe ser que Jacobo se pregunta cómo habrá hecho para ser tan perfecto y elegantemente no llamar la atención y entonces el ciudadano se precipita sobre el bolso de mano de una señora y escapa con él en una súbita carrera.

Raymond Queneau
Número 129 – 130, Abril-Septiembre 1995
Tomo XXV – Año XXXI
Pág. 20