Niñeras

129-130 top

Las niñeras perdían a los niños en la confusión de los juegos y nos sustituían por otros niños, tomados al azar, de suerte que nos sentíamos extraños en las casas y aprendíamos a mirar, de manera impertinente, a nuestros presuntos padres y abuelos y a sonreírles socarronamente a aquellos medio hermanos, que ya habían pasado por las mismas aventuras, de casa en casa y de niñera en niñera.

Alfonso Chase
Número 129 – 130, Abril-Septiembre 1995
Tomo XXV – Año XXXI
Pág. 47

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