Largo vuelo


El gigantesco aparato, un Jumbo Jet-747, se disponía, después de 98 horas de vuelo ininterrumpido, a aterrizar en su lugar de destino. Las condiciones del vuelo habían sido perfectamente normales y no hubo problemas con la manera especial de autoabastecer en el aire al avión.

Salió el tren de aterrizaje y se oyó la voz característica de la aeromoza anunciando a través de los parlantes del aparato lo siguiente: “Su atención, por favor, señores pasajeros. TWZN, su línea aérea predilecta, les agradece su gran voluntad de viajar con nosotros durante todo ese tiempo y por tan larga travesía. Gracias por habernos seleccionado. Dentro de contados momentos estaremos aterrizando en el Aeropuerto Internacional del Infierno. Por favor, apaguen sus cigarrillos, coloquen sus espaldas en posición vertical y ajústense los cinturones.

Gracias”…

José Gregorio Lobo
No. 88, Septiembre- Noviembre 1983
Tomo XIV – Año XIX
Pág. 75