Autorretrato

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Max Jacob es un hombrecito calvo y raro. Desde hace treinta años busca su camino. Ha abandonado todos los géneros de poesía después de haberlos marcado todos con su paso. Su prosa no vale nada, su poesía menos. Pretende haber hallado una nueva psicología con bases astrológicas y su astrología ha sido superada por los psicólogos que no se sirven de ella como ciencia. Max Jacob es un necio. No tiene medios de expresión. En él todo sucede dentro, nada sabe. Si intenta la actitud de hombre inteligente, resulta incomprensible o tedioso. Si la de poeta, se parece a todo el mundo, excepto a él mismo (a pesar de que es suficientemente original para haber sido plagiado, imitado o pisoteado). ¡Es un infeliz! Ensayó ser cristiano sin conseguir otra cosa que el paganismo. No se atreve ya a ser pagano por temor del infierno. ¡Es un infeliz! Tiene mucho éxito pero él solo lo sabe.

Max Jacob
No. 26, Septiembre – Octubre 1967
Tomo V – Año IV
Pág. 21

El misógino


—¿No me reconoces? Soy aquella a la que amaste tanto, decía la mendiga.

Me compadecí de la infortunada, la vestí, le di de comer. ¡Ah! Con cuanta autoridad dominaba al día siguiente a los de casa; vigilaba mis lecturas, se quejaba del olor del tabaco. Un día, expulsó a mi legítima esposa.

—¿No me reconoces? Soy tu esposa legítima…

—¡Ah, no, una vez es suficiente!

Max Jacob
No. 36, Mayo-Junio 1969
Tomo VI – Año V
Pág. 438

Max Jacob

Max Jacob

(Quimper, Bretaña, 11 de julio de 1876 – † Campo de concentración de Drancy, 5 de marzo de 1944)

Escritor, poeta, dramaturgo y pintor francés.

Amigo de Pablo Picasso, dejó sus estudios para seguir a los cubistas que se instalaron en Montmartre, París, donde conoció, entre otros, a Apollinaire, Modigliani y Juan Gris. Su producción inicial fue frenética, aunque no se conservan muchos de sus primeros escritos. Su obra Saint Matorel, de 1909, constituye su primera gran creación literaria en el terreno de la novela mística. Su éxito fue acompañado de diversas incursiones en el neoimpresionismo en la pintura, y el surrealismo y el dadaísmo en la literatura. Su obra más importante La siège de Jerusalem fue publicada en 1914, coincidiendo con su conversión al catolicismo.

Otras obras importantes fueron Le cornet à dés (El cubilete de dados, colección de poemas en prosa), La defensa de Tartufo (1919) y Le nom (1926). De origen judío, la Segunda Guerra Mundial le cogió en Saint-Benoit, donde fue apresado y dirigido al campo de concentración de Drancy, en el que murió en 1944. Su cuerpo fue enterrado en 1949 en Saint-Benoît-sur-Loire. Su tumba estaba adornada con uno de sus retratos realizados en 1935 por su amigo René Iché[1].