Hotel de paso

Me suceden cosas interesantes en los hoteles de paso. Por ejemplo, una noche en un momento dado, Carlos Se paró sobre el colchón vencido a gritar y brincar como un loco. En el cuarto, al lado de la pareja vecina habrá sentido cierta envidia. ¿Cuál cuerpo, cuál juego o tormento podría llevar a un hombre a los extremos del éxtasis? Pues, claro. Unos segundos antes Carlos había prendido el televisor para ver el final del futbol.

Molly Brown
No. 119-120, Julio-Diciembre 1991
Tomo XX – Año XXVIII
Pág. 280