El cuerpo del delito

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El cadáver yacía en posición decúbito dorsal, al pie de uno de los estantes de la biblioteca. Junto a su cabeza se halló un libro llamado Diccionario de la Lengua Española con todas las hojas en blanco. El cuerpo estaba sepultado bajo una montaña de palabras, mismas que le sirvieron de oración fúnebre.

Raúl Renán
No. 103 – 104, Julio – Diciembre 1987
Tomo XVI – Año XXIII
Pág. 363

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La caída

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En una concentración de ciudadanos en la plaza pública, un hombre con aire suspensivo desembolsa, furtivo, un libro menudo como él. Lo abre y lee para sí. Lo que lee se refleja en sus reacciones: las quijadas trabadas, el puño apretado, el color encendido del rostro, cierto intento de levitación. De pronto, un ventarrón sopla entre la multitud ciega y sorda, azota las páginas del libro con un hojeo brusco y hace volar todas las palabras abandonándolas a su peso sobre la multitud. Los extraños volantes van cayendo y cada ciudadano, como si fuera su designio, recibe del aire su palabra. Todos los puños blanden sus palabras contra el hombre del poder que desde el balcón del palacio cae palabreado, múltiplemente muerto.

Raúl Renán
No. 138 – 141, Enero – Diciembre 1998
Tomo XXX – Año XXXIV
Pág. 32

Raúl Renán

Raúl Renán

Nació en Mérida, Yucatán, el 2 de febrero de 1928. Poeta, narrador y editor. Estudió letras modernas enla FFyLdela UNAM. Hasido coordinador de talleres literarios; editor de Papeles (pliego seriado de literatura); autor de la colección Fósforos (cajas de poesía breve) y de la revista Ensayo; ha sido coordinador del consejo técnico editorial del INBA; subdirector del CNIPL; subdirector del Periódico de Poesía; fundador de El Gallo Ilustrado; director fundador y editor deLa Máquina Eléctrica Editorial. En Mérida se creó en 1998 el Premio Nacional de Poesía Experimental Raúl Renán. Colaborador de El Ángel, El Gallo Ilustrado, Estaciones, La Jornada, La Plaza, Los Libros Tienen la Palabra, Nostromo, Sábado, y Vuelta. Miembro del SNCA desde 1999. Medalla Yucatán 1987. Premio Antonio Mediz Bolio 1992.

OBRA PUBLICADA:

Cuento: Una mujer fatal y otra, Oasis, Los Libros del Fakir, 1983. || Los niños de San Sebastián, ICY, 1986. || Los siete pecados capitales (colectivo), CONACULTA/INBA/SEP, 1989. || Serán como soles, Aldus, 1996. || Ambulavio, Arlequín/FONCA/Sigma, 1997.

 Ensayo: Los otros libros. Distintas opciones en el trabajo editorial, UNAM, 1988. || La sagrada familia Sabines, La Cuerda, Jalisco, 1998. || Novela: El río de los años. Los pateadores de San Sebastián, Gob. del Edo. de Yucatán/ICY, Mérida, 2004.

Poesía: Lámparas oscuras (haikai), La Máquina Eléctrica, 1976. || Catulinarias y sáficas, El Tucán de Virginia, 1981. || De las queridas cosas, Premiá, 1982. || Gramática fantástica, UNAM-ENEP-Acatlán, 1983. || Pan de tribulaciones, UAM-A, Libros del Laberinto, 1984. || Raúl Renán, UNAM, Material de Lectura, 1986. || Los urbanos, INBA/Gob. del Edo. de Jalisco, 1988. || Comparsa (plaqueta), IMC, Cuadernos de Malinalco, núm. 7, 1990. || Viajero en sí mismo, UNAM, El Ala del Tigre, 1992. || Henos aquí, UAM, Margen de Poesía, 1993. || El libro de las queridas cosas. Antología poética, CONACULTA, Lecturas Mexicanas, Cuarta Serie, 1998. || Rama de cóleras, Navachiste, El Jejen Africano, núm. 1, 1998. || Cuadernos en breve, IPN/SOGEM, Punto Fino, 1999. || Los silencios de Homero, Aldus, Los Poetas, 1999. || Volver a las cosas, La Tintadel Alcatraz/UAEM, 1999. || Parentescos, LunArena, BUAP, 2003. || A salto de río. Agonía del salmón, Ediciones ST, 2005. || Rostros de ese reino (ilustrado con imágenes inéditas del Fondo cristológico de estampas grabadas y litografías “Los Venados”), FONCA/Siglo Nuevo/Versodestierro, 2007. || Emérita, Gobierno del Estado de Yucatán, Instituto de Cultura de Yucatán, Ayuntamiento de Mérida / Verso destierro, 2007.[1]

La caida


En una concentración de ciudadanos en la plaza pública, un hombre con aire suspensivo, desembolsa, furtivo, un libro menudo como él. Lo abre y lee para sí. Lo que lee se refleja en sus reacciones: las quijadas trabadas, el puño apretado, el color encendido del rostro, cierto intento de levitación. De pronto un ventarrón sopla entre la multitud ciega y sorda, azota las páginas del libro con un hojeo brusco y hace volar todas las palabras abandonándolas a su peso sobre la multitud. Los extraños volantes van cayendo y cada ciudadano, como si fuese su designio, recibe del aire su palabra. Todos los puños blanden sus palabras contra el hombre del poder que desde el balcón del palacio cae palabreado, muerto múltiplemente.

Raúl Renán
No. 91, No. de 20 Aniversario – 1984
Tomo XIV – Año XX
Pág. 407