En boca cerrada

Recuerdo las palabras de mi padre que tanto me decía cuando yo era niño: “En boca cerrada no entran moscas”. Ahora que soy mayor me he dado cuenta de su error: lo que pasa es que él nunca las probó con chile piquín.

Rodolfo Farcug
No. 125, Enero-Marzo 1993
Tomo XXII – Año XXVIII
Pág. 18

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Galerón I

Quise portarme como quien soy, como un gitano legítimo, pero ella tiró el costurero al río y amenazándome con su padrote me cobró diez mil pesetas.

Rodolfo Farcug G.
No. 102, Abril-Junio 1987
Tomo XVI – Año XXIII
Pág. 206

Inocente

Alta, uno setenta le calculo, apiñonada; el bikini, muy mini, revelaba senos orgullosos, cintura fácil de abarcar con medio abrazo, glúteos que tan fácilmente cubriría con mis manos, unas piernas bien torneadas, un caminar cadencioso. Todo eso admiraba cuando de pronto sentí un pellizco en el brazo y la pregunta inocente de mi esposa: “¿Qué le ves?”.

Rodolfo Farcug
No. 100, Septiembre-Diciembre 1986
Tomo XV – Año XXII
Pág. 619