Isabel Allende

Isabel Allende

Isabel Allende

(1942/08/02 – )

Escritora chilena

Nació el 2 de agosto de 1942 en Lima, Perú, ciudad donde su padre se encontraba destinado como diplomático.

Asistió a diversos colegios privados y viajó por varios países antes de regresar a Santiago para concluir sus estudios y trabajar en la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO). A los 17 años se inicia como periodista. En 1962 se casa con Miguel Frías y al año siguiente nace su hija Paula. En 1966, tras viajar por Europa regresa a Chile y nace su hijo Nicolás. En 1973, se vio obligada a abandonar su país y partir como exiliada en Caracas, cuando su tío Salvador Allende, presidente de Chile, fue derrocado durante el golpe militar encabezado por el General Augusto Pinochet Ugarte.

Fue en el exilio donde escribió su primera novela, La casa de los espíritus (1982), una crónica familiar con recuerdos de infancia, aquellos que poblaron la vieja casona habitada por sus abuelos. Le sigue De amor y de sombra en la cual narra la aparición en una mina del norte de Chile de los cuerpos de campesinos asesinados por los servicios de seguridad de la dictadura. En 1987 se divorcia de Miguel Frías y publica Eva Luna y en 1991 aparece El plan infinito, basada en la vida de William Gordon, con quien se casó. Más tarde escribió Paula en la que describe la terrible enfermedad que terminó con la vida de su hija. El 21 de abril de 1998 presentó Afrodita en Barnes & Nobles en New York. El 29 de enero de 1999 presentó en España Hija de la fortuna. el 2000 publica Retrato en sepia.

Residió en San Rafael, (California) durante más de 15 años y obtuvo la ciudadanía estadounidense en 2003.

En mayo de 2007 fue Doctor a Honoris Causa por la Universidad de Trento (Italia) en “lingue e letteratture moderne euroamericane”. En septiembre de 2010, fue galardonada con el Premio Nacional de Literatura de Chile por “la excelencia y aporte de su obra a la literatura, la que ha concitado atención en Chile y en el extranjero, y también ha sido reconocida por múltiples distinciones y ha revalorizado el papel del lector”. En junio de 2011 es galardonada con el premio Hans Christian Andersen de literatura[1].

[1] http://www.buscabiografias.com/bios/biografia/verDetalle/786/Isabel%20Allende

…de Lilian Elphick

“La gran ola ” fue finalista del Concurso de Cuentos Juan Rulfo, París, Francia, 1990. Estaba de visita en París y yo misma fui a dejar mi cuento a Radio Francia Internacional. Tenía 30 años recién cumplidos. Nunca me avisaron que había sido finalista. Me lo contó dos años después Daniel Divinsky, editor de Ediciones de la Flor, en Buenos Aires. Me mostró la revista. No podía creerlo. El fotocopió el cuento y yo me vine a Chile. Escribí a la revista para pedir un ejemplar. Me lo enviaron por correo postal con tan mala suerte que justo mi texto venía en blanco. Volví a escribir. Pasaron meses y recibí la revista, esta vez con el cuento bien impreso. El año 2000 mi casa se incendió y la Revista El Cuento N° 117 desapareció para siempre de mi vida.

Pero, como la vida tiene muchas vueltas, el año 2013, Alfonso Pedraza me envió el cuento en formato pdf, vía mail.

Lilian Elphick testimonio

Lilian Elphick con Luis Britto García,en el Congreso Internacional Juntémonos en Chile.

Lilian Elphick

Lilian Elphick

Lilian Elphick Latorre

(Santiago de Chile, 1959)

Escritora, directora de talleres literarios desde 1990, editora del portal web Letras de Chile. Licenciada en Literatura y con estudios completos de Magíster en Literatura Chilena e Hispanoamericana por la Universidad de Chile.

Ha publicado  La última canción de Maggie Alcázar (cuentos, 1990); El otro afuera (cuentos, 2002); Ojo Travieso (Microrrelatos, 2007); Bellas de sangre contraria (microrrelatos, 2009); Premio Mejores Obras Literarias Editadas, categoría cuento, del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Santiago, Chile, octubre 2010; Diálogo de tigres (microrrelatos, 2011), Confesiones de una chica de rojo (microrrelatos, 2013) y K (microrrelatos, 2014).

Su obra ha sido incluida en numerosas antologías de cuento y microrrelato, tanto en Chile como el extranjero.

Sus textos han sido traducidos al inglés, alemán, francés, italiano y húngaro[1].

 

[1]Datos enviados por la propia Lilian por vía e-mail.

Pedro Guillermo Jara

Pedro Guillermo Jara

Pedro Guillermo Jara

Nació en Chillán, Chile, en 1951. Actualmente reside en la ciudad de Valdivia. Realizó estudios de Literatura en la Universidad Austral de Chile. Es fundador, editor, Director de la revista de bolsillo Caballo de Proa.De los 14 libros que ha publicado, los siguientes giran en torno al microcuento: Para Murales (El Kultrún, Valdivia, 1988); Relatos in Blues & Otros Cuentos (Puerto Montt, 2002); Cuentos Tamaño Postal (El Kultrún, Conarte, Valdivia, 2005); De Trámite Breve (Edición Caballo de Proa, Valdivia, 2006); El Korto Cirkuito (Afiche-literario), Autoedición, Valdivia, 2008. Además, sus microrrelatos integraron las antologías Brevísima Relación del Cuento Breve de Chile, de Juan Armando Epple, Ed. Lar, Santiago, 1989; Cien microcuentos chilenos, Juan Armando Epple, Editorial Cuarto Propio, Santiago, Chile, 2002; y Arden Andes, Antología de microficciones Argentinochilenas, Selección y prólogo de Sandra Bianchi, Macedonia Ediciones, Buenos Aires, Argentina, 2010[1].

Juan Emar

Juan Emar

Juan Emar (Álvaro Yáñez Bianchi)

Juan Emar y/o Jean Emar, seudónimo de Álvaro Yáñez Bianchi, pintor, escritor y crítico de arte. Nació en Santiago, Chile, el 13 de noviembre de 1893. Falleció en Santiago, Chile, el 8 de abril de 1964.

En su adolescencia, Álvaro Yáñez fue alumno de Rinchón Brunet, época en que viajó a París y tomó clases de pintura y dibujo con José Backaus. Hacia 1919, viajó a París, y asistió a clases de pintura y dibujo por varios años en la Académie de la Grande Chaumière, en Montparnasse, donde se nutrió del ambiente artístico imperante; el arte de vanguardia del Futurismo, Cubismo y Dadaísmo. En 1923, Álvaro Yáñez volvió a Chile transformado en Jean Emar, tomado de la expresión francesa J’ en ai marre, que significa estoy harto.

Entre 1923 y 1927, fue crítico de arte en la columna Notas de Arte del diario La Nación -diario de su padre Eliodoro Yáñez-, en donde defendió las nuevas tendencias artísticas de la vanguardia europea, para así superar el criollismo y academicismo chileno, labor que produjo el repudio de la escena artística del momento, pero que, con posterioridad, lo llevó a ser considerado como el máximo exponente local de la vanguardia literaria chilena de las décadas de 1920 y 1930.

Hacia 1925, volvió a París, fundando el Grupo Montparnasse, junto a Henriette Petit, José Perotti, Luis Vargas Rosas, Manuel Ortiz de Zárate y Julio Ortiz de Zárate. Vivió en Francia hasta 1931, periodo donde tuvo una estrecha relación con el Surrealismo y sus artífices, además de otras vanguardias, influencia que, además de su amistad con Vicente Huidobro y Pablo Neruda, lo hicieron encauzar su trabajo, preponderantemente, hacia el género narrativo.

Entre 1947 y 1958, Juan Emar -que ya había indagado en la creación plástica- experimentó el periodo más prolífico en cuanto a su quehacer plástico, produciendo 244 cuadros, gran parte de ellos realizados entre 1953 y 1956, en Cannes, Francia. Este legado pictórico fue heredado por Alice de la Martinière, Pépèche, su pareja, quien divulgó su labor como artista plástico en dos oportunidades: en 1950 en los Salones de la Universidad de Chile, Santiago, y en el año 1957, en Niza, Francia.

Sus obras literarias fueron Torcuato, obra inédita del año 1917, Miltín, de 1934, Ayer y Un año, publicadas en 1935, Diez, de 1937, y Umbral, publicada y editada parcialmente en 1977, y de edición completa por la Dibam en 1996.

Asimismo, Patricio Lizama, investigador, jefe del Departamento de Literatura de la Universidad Católica, ha sido un gran recopilador de los escritos de arte de Jean Emar. Publicó:  Escritos de Arte (1923-1925) Jean Emar, Editorial Universitaria, 1992. Y,  Notas de Arte. Jean Emar en La Nación 1923-1927, RIL-Editores/Centro de Investigaciones Diego Barros Arana, Dibam, 2003[1].

Teresa Gottlieb

Teresa Gottlieb

Teresa Gottlieb

Nací en marzo de 1950 en Santiago de Chile, cometiendo como Guille, el hermano de Mafalda, “nacimiento en área urbana”. Empecé a escribir a los nueve años y a los 14 me publicaron en el colegio una nouvelle llamada muy poco originalmente “Juventud”. Desde entonces he escrito cuentos, la mayoría inspirados de cerca o de lejos por Cortázar y su mirada de Escher que nos regala un mundo donde todo está patas arriba. Publiqué algunos, por aquí y por allá, y recién a los 35 empecé a tomar en serio la poesía, inspirada por los haikús que empezaba a leer y me fascinaban. También hasta los 35 pensé en ser una artista o no ser nada, siguiendo la convocatoria lejana de Jorge Manrique, que me invitaba a ser buena o ser famosa. Un día, en un café al aire libre en una ciudad extraña por muchos años, me di cuenta que era imposible, porque no tenía la inspiración ni la constancia. Desde entonces, y ya ha pasado mucho tiempo, escribo por escribir, a veces por catarsis y sobre todo con muchas ganas de ir compartiendo lo que veo. Por eso alegría de hoy de la bitácora con las ganas de siempre de algunos buenos cómplices. Espero sus comentarios, siempre[1].

Nicanor Parra

nicanor-parra[1]

Nicanor Parra

(Chillán, 1914)

 Poeta chileno que, junto con Gabriela Mistral, Pablo Neruda y Vicente Huidobro, está considerado uno de los grandes de la poesía de su país, y una de las mayores voces de la lírica latinoamericana.

Terminó el bachillerato en su población natal y se trasladó a Santiago para graduarse como profesor de mecánica teórica y matemáticas. Con una beca del Institute of International Education estuvo durante tres años en la Universidad de Brown, en Estados Unidos. De vuelta a su país fue nombrado director interino de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile (1948) y un año más tarde, gracias de nuevo a una beca, esta vez del Consejo Británico, se trasladó hasta Inglaterra, donde permaneció dos años más.

En 1951 regresó a su país para seguir con su labor docente en la Universidad, hasta que la Fundación Gugenheim le condujo de nuevo a Estados Unidos con el objeto de continuar sus estudios en el campo de la física, lo que le supuso una intensa actividad investigadora que no le impidió desarrollar el ejercicio poético.

Inició su labor literaria en 1937, con la publicación deCancionero sin nombre, aunque ya en 1935 había aparecido el cuento Gato en el camino, en La Revista Nueva. El Cancionero sin nombre fue relegado por el propio autor a su prehistoria poética, aunque destaca por su estilo antihermético, en el ámbito de una corriente que propugna el retorno a la claridad expresiva.

De 1954 es Poemas y antipoemas, su obra fundamental, compuesta por tres partes: Cantos a lo humano Poemas y Antipoemas. En esta obra abandonó su poesía hasta entonces simbólica y desesperanzada por otra más folclórica, irónica, de acentos escandalosos y muy vinculada a la realidad. El libro fue acogido como una obra revolucionaria en el ámbito de la poesía hispanoamericana de aquellos años. Sobre todo en Chile, dominado entonces por el tono solemne y grandioso de Neruda, el coloquialismo del autor significó un profundo cambio e introdujo un modelo alternativo, abierto a la ironía y el humorismo. La antipoesía planteaba una reacción contra la función metafísica de la poesía y su sacralización y se adhería a una línea fundamentalmente antirromántica, comprometida políticamente y desmitificadora.

A partir de allí se le conoció como el antipoeta por excelencia, lo que tuvo confirmación en La cueca larga(1958). Esta obra, que alude en su título al ritmo musical chileno por excelencia, desarrolla el tono antirretórico y popular, abriéndose a las canciones, también debido a la relación del poeta con su hermana, la célebre cantautora Violeta Parra

La década de 1960 fue especialmente activa en cuanto al número de publicaciones de Parra y brillante por sus aciertos.Versos de salón (1962) cambió el sujeto pasivo de los antipoemas por un sujeto activo, muy agresivo y delirantemente enérgico; Discursos, que apareció el mismo año, fue publicado de forma conjunta con Pablo Neruda. Le siguieron Manifiesto (1963) y Deux Poèmes (1963), en edición bilingüe en francés y castellano.

Canciones rusas (1967) es más elaborado, y alterna la antipoesía con la recuperación del lirismo con un neosimbolismo intimista. En 1969 la publicación de Obra gruesa permitió reunir en un solo volumen la “antipoesía” del autor, con la incorporación de nuevos textos. Ese mismo año obtuvo el Premio Nacional de Literatura, que le consagró definitivamente.

Artefactos (1972) inaugura una nueva etapa de su obra: es un libro en forma de caja, que contiene decenas de postales en las que se establece una contraposición entre palabra e imagen. El punto en común de estos textos es la exasperación del sarcasmo, que intensifica su efecto gracias al estilo epigramático. Alrededor del poeta empezaron a manifestarse algunas voces de desacuerdo, precisamente por la ironía feroz que a veces parece lindar con el cinismo. Las polémicas se hicieron más encendidas después de los dramáticos acontecimientos de 1973, cuando el autor fue acusado de mantener una postura ambigua respecto a la dictadura militar.

La última fase de su poesía está representada sobre todo por Sermones y prédicas del Cristo de Elqui(1977), seguida de Nuevos sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1978). Inspirándose en un personaje extravagante de la actualidad chilena, el poeta creó a través de esta pantalla un efecto de extrañamiento. Al mismo tiempo, estas obras atestiguan la relación constante del autor con el mundo popular, del que extrae continuamente elementos sugerentes, en formas renovadas. La compilación Hojas de Parra (1983-1996) y Poemas para combatir la calvicie (1996) son sus más recientes publicaciones.

Nominado muchas veces sin éxito para el premio Nobel, recibió en cambio muchos otros como el Internacional Juan Rulfo, el Prometeo de Poesía, el Municipal de Santiago, el Juan Said de la Sociedad de Escritores de Chile, el del Sindicato de Escritores de Chile, el Bicentenario y, en el 2001, el X Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Además, su trabajo poético ha sido estudiado en varias de las más importantes universidades de Estados Unidos, donde se han filmado incluso dos películas sobre su vida y su obra, partiendo de varios de sus recitales[1].

 

 

Alexandro Jodorowsky

Alejandro Jodorowsky Prullansky

Nace en Chile en el año 1929, hijo de emigrantes rusos. “Nací en el norte de Chile en tierras conquistadas a Perú y Bolivia. Tocopilla es el nombre de mi pueblo natal. Un pequeño puerto situado, quizás no por casualidad, en el paralelo 22. El Tarot tiene 22 arcanos mayores” (“La danza de la realidad”, Siruela, 2001). Jaime, mi padre, antes de calmarse y abrir su tienda Casa Ukrania, había trabajado como artista de circo. (…) Podría pensarse que en mi infancia fui más influido por Jaime que por Sara, mi madre. Sin embargo, no es así. Si la severidad era la base de la educación que yo debía recibir, por ser hombre y no mujer, mi madre se esmeró en aplicarla” (“La danza de la realidad”, Siruela, 2001).

A comienzos de los 40 y principios de los 50 se produjo en Chile un movimiento cultural impulsado por jóvenes creadores, talentosos y desenfadados. Allí estaban José Donoso, Enrique Lihn, Jorge Edwards, etc., y entre ellos, Alejandro Jodorowsky, el más innovador y atrevido. Creó el teatro de mimos y realizó obras en el Teatro Experimental de la Universidad de Chile. A los 23 años se fue de Chile. Junto con Fernando Arrabal y Roland Topor fundan en 1962 el “Movimiento Pánico”, en alusión al dios Pan, el cual se manifiesta a través de tres elementos básicos: terror, humor y simultaneidad. “Entonces queríamos reírnos de la filosofía francesa, tan seria, aunque ahora, tal como está el mundo, deberíamos reírnos de la filosofía mundial, que no ha servido de nada”.

Jodorowsky es también psicochamán. “Mi primer encuentro con la magia data de la infancia. Tendría yo 5 ó 6 años cuando Cristina vino a trabajar como sirvienta (…) Fue la primera vez que estuve en contacto con la locura, la primera vez que veía a una persona que actuaba como una unidad sin observarse a sí misma”. A partir de entones su vida y obra no se desprende de la magia. Dos de sus cómics más difíciles de encontrar están nutridos de gran cantidad de esas enseñanzas: “El Dios Lama” y “Alef Thau”. En esta última serie se le enseña a un niño sin brazos ni piernas a salir de su envoltorio físico -su cuerpo denso- utilizando otros vehículos (cuerpos) más finos y etéreos que cohabitan invisiblemente dentro del cuerpo denso. También se realizan viajes astrales, todo ello propio de la enseñanza esotérica.

Sus comienzos en el mundo del cómic se remontan a 1966, época en la que creó “Aníbal 5”, una saga futurista dibujada por Manuel Moro. Al año siguiente concibió “Fábulas Pánicas”, y en 1975 conoció a Moebius, un momento clave en la vida y obra de Jodorowsky, pues con este dibujante realizó la saga de éxito mundial, “El Incal”, además de la adaptación de “Dune”. Entre su extensa obra como guionista de comic, destacan “Alef Thau” dibujada por Arno, “El Angel Carnívoro” o la más reciente “El Dios Lama”.

La vida es una fuente de salud, pero esa energía surge sólo donde concentramos nuestra atención. Esta atención no sólo debe ser mental sino también emocional, sexual y corporal. El poder no reside ni en el pasado ni en el futuro, sedes de la enfermedad. La salud se encuentra aquí, ahora” (“La danza de la realidad”, Siruela, 2001).

Hoy en día Alejandro Jodorowsky reside en París y mantiene una actividad intelectual frenética: todos los días escribe varios cómics que configura con diferentes dibujantes, escribe poemas, novelas, ensayos, más obras de teatro… sin parar. Obras que verán la luz en los próximos meses y años completando una hiperbólica obra de un autor único.[1]

Poli Délano

Enrique (Poli) Délano Falcón

(Madrid, 22 de abril de 1936), es un escritor chileno.

Hijo del escritor Luis Enrique Délano y la fotógrafa Dolores (Lola) Falcón (1907-2000), nace en la capital española adonde su padre había llegado en1934 a estudiar Letras e Historia del Arte en la Universidadde Madrid. Durante su infancia vive en varios países, principalmente en México y Estados Unidos donde su padre se desempeña como cónsul de Chile en Ciudad de México (1940-46) y Nueva York (1946-49).

Poli Délano casó con María Luisa Azócar, con quien tuvo dos hijas, Bárbara y Viviana. En 1953 comienza a estudiar pedagogía en inglés en la Universidad de Chile y seis años más tarde viaja a China con su esposa para trabajar como traductor. Publica su primer libro Gente solitaria precisamente cuando está en Pekín en 1960 y al año siguiente obtiene su primer Premio Municipal de Santiago.

Comienza a enseñar literatura estadounidense en el Instituto Pedagógico de la Universidadde Chile en 1962, cargo que desempeñará hasta que se vea obligado a salir de su país en 1973, después del golpe militar de Augusto Pinochet.

Vivió exiliado en México entre 1974 y 1984, año en que pudo regresar a Chile, donde reside actualmente, dedicado a escribir. De1987 a 1988 presidió la Sociedad de Escritores de Chile.

Varias de sus novelas y cuentos han sido traducidos al francés, inglés, ruso y otros idiomas.

El sobrenombre Poli, se lo puso Pablo Neruda, cuando aún era un recién nacido en alusión a su gran tamaño y peso, al exclamar: “este niño es un polifemo“.

Su hija Bárbara, socióloga y poetisa, falleció en un accidente aéreo en 1996. Cuadernos de Bárbara, libro con toda su poesía, recopilado y ordenado por su madre, María Luisa Azócar, ganó el Premio Altazor de las Artes Nacionales 2007[1].

 


Edmundo Moure Rojas

Edmundo Moure Rojas

Edmundo Rafael Moure Rojas nació en Santiago de Chile, en febrero de 1941. Hijo de padre gallego y de madre chilena, conoció a temprana edad el sabor de los libros; se familiarizó con la poesía española y la literatura gallega en la lengua campesina y marinera de Galicia, en la que su abuela Elena le narraba viejas historias de la aldea remota. Fue presidente de la Sociedad de Escritores de Chile, en 1989. y Director cultural de Lar Gallego desde 1994.[i]

 

Juan Armando Epple

Juan Armando Epple

(Osorno, Chile, 1946)

Es profesor en la Universidadde Oregón (Estados Unidos) y uno de los mejores conocedores del microrrelato hispanoamericano, y en especial del chileno, materias a las que le ha dedicado varias antologías, como Brevísima relación. Nueva antología del microcuento hispanoamericano (Mosquito, Santiago de Chile, 1999) y Cien microrrelatos chilenos (Cuarto propio, Santiago de Chile, 2002). Es autor, además, de una recopilación de MicroQuijotes (Thule, Barcelona, 2005) y de un excelente libro de microrrelatos, Con tinta sangre (Thule, 2004). De estas cinco piezas que ahora publicamos, los dos últimas son inéditas y forman parte de su nuevo libro, Para leerte mejor y otros prodigios, todavía sin editor[1].

Mónica Gómez

Mónica Gómez 

Poeta, narradora y gestora cultural, hizo estudios de periodismo en la Universidadde Chile y realizó su diplomado en la Escuela de Escritores de la Sociedad de Escritores de México

 Su escritura se identifica por la riqueza en la creación de mundos oníricos con seres, bordes, atmósferas, sombras, invocaciones y conjuros en la tonalidad dominante de la pasión y con la palabra como búsqueda de un código secreto.

 Durante varios años ejerció el periodismo cultural en diarios y revistas de la ciudad de México, más tarde se desarrolló en la publicidad como directora creativa para finalmente dedicarse completamente a la escritura y gestión cultural.

 Escritora chilena de nacimiento ha viajado intensamente y vivido en España, Argelia y México

 Ha participado activamente en la IX FeriaInternacional del Libro del Palacio de Minería (México, l987), Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México 1992), Feria del Libro de Concepción (Chile 1994), Feria del Libro de Mapocho (1996, Chile) y algunos congresos de escritores.

Su taller Literario Alquimia lo ha efectuado en varios espacios, entre ellos el Instituto Chileno de Estudios Humanísticos –ICHEH- y el Pueblito de Los Dominicos- Corporación Cultural de Las Condes. Actualmente dicta los talleres literarios “El minotauro”, narrativa, y “Altazor”, de poesía.

 En l994 fue reconocida por el International Biographical Centre de Cambridge, Inglaterra y ese mismo año representó a Chile en el evento internacional de poesía Dunja Festival de Rotterdam en Holanda en compañía del poeta José Miguel Vicuña.

Es miembro de la Corporación Letrasde Chile, de la Sociedadde Escritores de Chile, de la Sociedad Generalde Escritores de México, del Grupo Fuego de la Poesía,de Omnibús (España); Directora e integrante del Consejo Editorial de la revista Palabras Diversas de la Red Mundialde Escritores en Español (REMES)[1].

 

Antonio de Undurraga

Antonio de Undurraga

Antonio de Undurraga (n. en 1911 en Santiago de Chile y fallecido en 1993 en la misma ciudad) fue un abogado, funcionario público, diplomático y escritor chileno.

Fue diplomático en Argentina y Panamá, además de funcionario del Ministerio de Hacienda. Poeta de la corriente denominada hermetismo, escribió también cuentos, novelas y ensayos. Realizó numerosas antologías de escritores chilenos y se desempeñó además como periodista en diarios y revistas, entre ellas Caballo de Fuego, de la cual fue director.

Vicepresidió el PEN Club de Chile, yla Sociedadde Escritores.

Naín Nómez

Naín Nómez (Talca, Chile, 1944): Poeta y académico, ha trabajado en diversas universidades en Chile y el extranjero. Actualmente es profesor titular de Literatura Chilena e Hispanoamericana en la Universidad de Santiago y miembro del Consejo Editorial de Lom Ediciones. Ha publicado una docena de libros, entre ellos obras poéticas, antologías, ensayos, crítica literaria, estudios culturales y numerosos trabajos sobre el poeta Pablo de Rokha. Entre sus obras podemos mencionar: “Historias del reino vigilado” (1981); “Países como puentes levadizos” (1986); “Pablo de Rokha, un escritura en movimiento” (1988); “Pablo de Rokha y Pablo Neruda, la escritura total” y “Antología crítica de la poesía chilena” (Lom Ediciones), tomos I y II. Su libro de poemas “El movimiento de las salamandras” publicado en 1999, fue premiado por el Consejo Nacional del Libro y la Lectura. Ha participado en diversas charlas, cursos y seminarios en Chile y el extranjero abordando temas literarios y culturales.[1]

 

Gustavo Meza


Gustavo Meza ingresó el año 1954 a la Universidad de Chile para estudiar psicología. Ya entonces sentía un gran apego por estudiar los comportamientos humanos, sin embargo a poco andar sintió que su verdadera vocación tenía más que ver con retratarlos. Y así comienza su carrera artística en la escuela de teatro de la misma Universidad.
El año 1973 crea su propia compañía, la que bautizó como “Teatro Imagen”, que hoy tiene más de 30 años de existencia. Su carrera cuenta 25 obras de su autoría y más de 130 bajo su dirección y actualmente se encuentra en plena producción de la puesta en escena de dos proyectos: “El tío Vanya” y de la “Cantata Santa María de Iquique”.[1]

Dámaso Ogaz

Víctor Manuel Sánchez Ogaz. Verdadero nombre de Dámaso Ogaz.

 Nació en Santiago de Chile el 17 de agosto de 1924 y falleció en Caracas el 14 de marzo de 1990.  Su genio artístico abarcó la pintura, la literatura, la poesía, el teatro… Fue uno de los mayores exponentes del Mail Art a nivel mundial, pionero en Venezuela. Formó parte del controvertido movimiento artístico venezolano “El Techo de la Ballena” junto a grandes figuras en vías de consagración como Carlos Contramaestre, Juan Calzadilla, Adriano González León, Salvador Garmendia, Efraín Hurtado, Perán Erminy, Francisco Pérez Perdomo, Caupolicán Ovalles, Edmundo Aray, entre muchos otros.

En una entrevista imaginaria en donde se mezcla lo absurdo con la verdad, publicada en un pequeño libro de Ogaz titulado “Remate” (editado en 1975 bajo el irónico sello de Ediciones La Pata de Palo, un eufemismo por “Pirata”), el poeta se describe a sí mismo de la siguiente manera:

 “Dámaso Ogaz mide 1.79 cm. de alto, es de tez morena, como Torquato Tasso, usa bigotes como Rilke (“mi admiración, dice, me llevó a estos usos poco higiénicos”), tiene ojos grises (“de los que son culpables los hebreos”, nos agrega), su rostro es ovoidal y su perfil es casi convexo. Habla en la actualidad tres dialectos y un poco del idioma castellano, un idioma, según él, “en desuso”. Practicó en su infancia gimnasia sueca y la carrera de los mil metros con valla. Prueba que “no logré superar en mi país –nos señala- y que ahora me hace vivir en el exilio”. Sus estudios los realizó, indistintamente, en el Colegio de los Sagrados Corazones de Santiago de Chile y en el Colegio de Patafísica de Asmara. Posteriormente, y siguiendo la tradición familiar, amplió sus estudios aristotélicos con el profesor Luis Rubio A., especializándose en el peripatetismo. Escuela filosófica que lo dotó de gran paciencia para caminar a pié, soportar la sed y el hambre. Después de estos primeros pasos por la enseñanza sistemática, se aventuró, por su cuenta y riesgo, en el campo de la investigación que lo llevaron a abarcar una larga serie de materias, entre las cuales se encuentran: el artiodactilismo, la capnomancia, el parietalismo, la uranometría, la parístasis en los tribunos romanos y el perjurismo en Latinoamérica. En Copenhague fue condecorado con la orden “Caprípede” por servicios prestados a la cultura.

Ogaz ha publicado cuatro libros de ficción, uno de los cuales se lo editó El Techo de la Ballena, en 1962, y se intitulaba “Espada de Doble Filo”. Dicho libro mereció comentarios muy elogiosos en la isla polinesia de Nuevas Hébridas, hasta tal punto que fue declarado por los críticos como el “Libro del mes”. Ahora anuncia la aparición, en el curso de esta semana, de un nuevo libro. Esta vez se trata de un ensayo –Introducción a sus teorías sobre el Majamamismo– y será también editado por El Techo de la Ballena, e incluido en su Colección de Docencia Ballenera. Este ensayo ya ha merecido juicios laudatorios del escritor chileno Rodrigo Chalán, y de quien citamos un fragmento: “Es el triunfo de la sinrazón aparencial sobre la razón adversa a través de una exposición muy dialéctica y un tanto euclidiana, que recuerda a los buenos teóricos del puritanismo inglés”.

Este escritor y pintor chileno (“por un error geográfico”, nos adelanta) ha expuesto en galerías de Santiago de Chile, Caracas, Buenos Aires, París (Galerie Saint Germain y Galerie Lambert). Y en la segunda Exposición Internacional de Artistas del Pacífico, Tokio, obtuvo el Premio Yomiuri. En la actualidad participará en la Exposición Internacional Latinoamericana de Dibujo y Grabado que organiza la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela…

Lo cierto es que Dámaso Ogaz fue uno de los grandes en el mundo del arte latinoamericano. Realizó sus primeros estudios en el Instituto Pedagógico Técnico de la Universidad Técnicade Santiago. Cursó Estudios Especiales de Arte con los pintores Hernán Gazmuri y Haroldo Donoso, y participó en un curso de diseño dictado por el maestro Josef Albert en la Facultadde Arquitectura de la Universidad Católicade Santiago de Chile (1953). Además, trabajó como asistente y secretario personal del gran poeta y escritor chileno Pablo de Rokha.

Llegó a Venezuela en 1961 con la finalidad de crear, en Trujillo, el Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano; lo cual logra con rotundo éxito. Pero cuando el artista parte hacia París, en 1962, el museo pierde la protección de su decidido mentor y desfallece ante la indiferencia de las autoridades y demás personalidades regionales ligadas al mundo cultural. Las valiosas obras que muchos de los amigos de Ogaz, artistas de renombre, le donaron para tal fin, quedaron en el olvido, almacenadas, desaparecidas, algunas robadas…

 Desde París inicia un periplo por Dinamarca, Alemania, Austria, Italia, España y nuevamente París. En todo este devenir acoge algunos planteamientos dadaístas y surrealistas que va incorporando en sus obras junto a elementos de la semiótica moderna y la poesía visual; concibiendo así un trabajo a todas luces vanguardista que muchos han considerado como verdadera poética del absurdo.

Participa en exposiciones individuales (Galerie Saint Germaint, 1962; Galerie Lambert, 1963). En febrero de 1962 se hace acreedor en Tokio, Japón, al Premio Yomiuri en la II Exposición Internacional de Jóvenes Artistas del Pacífico con sus trabajos Génesis VI y Génesis VII.

Vuelve a Venezuela en 1967 por invitación expresa de Carlos Contramaestre y atraído por la propuesta contracultural de El Techo de la Ballena; desde entonces, hace de Venezuela su hogar y se dedica por completo a difundir su arte a través de las provincias. En este mismo año participa en la Exposición Latinoamericana de Dibujo y Grabado realizada en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela; en donde es distinguido con el tercer premio. Al año siguiente, en el mismo salón, expone “Las Majamámicas Edípicas”, con presentación de Caupolicán Ovalles, Edmundo Aray y Juan Calzadilla. Anteriormente había participado en exposiciones individuales en Santiago de Chile: Galería Instituto Chileno-Británico, 1960-65; Galería Libertad, 1961-63; Galería Bellas Artes, 1964. En Caracas, en la Galería de El Techo de la Ballena, 1962; en el Ateneo de Trujillo, 1961; y en la Galería Rathje de Copenhague, Dinamarca, 1962. Y participa en innumerables exposiciones colectivas. Dirigió un total de tres galerías en Santiago de Chile: Galería Laberinto, Galería Libertad y Galería Beaux Arts. Fue crítico de arte en el Diario La Nación de Chile, así como en las revistas Pomaire y Calicanto, y en la Revista de Arte de la Universidad de Chile. Articulista del desaparecido diario El Larense (Barquisimeto, Estado Lara, Venezuela), en donde también escribiera bajo los seudónimos de Víctor Antillanca y Simón Viña. Fue fundador, en 1976, de la Escuela Experimental de Diseño de Valera, la cual dirigió por un tiempo. Además, participó en la Comisión Preparatoria del Consejo Nacional de la Cultura (CONAC, Venezuela).

Ogaz fue un decidido cultor de la experimentación orientada al descubrimiento de nuevas formas expresivas dentro del campo artístico. Investigador acucioso, dedicado, dotado de una amplia capacidad organizativa aunque a veces autoritaria. Profesor de arte, autor y director de teatro, pintor, escritor, poeta, incansable editor… “Un tipógrafo de viejo cuño –a decir de Juan Calzadilla– animado por una inquebrantable fe en el poder subvertidor de la palabra y la imagen juntas…” Un artista que realizó “una obra creativa tan obstinadamente fértil como clandestina…”

Y es que la obra de Ogaz, por demás abundante si consideramos no sólo sus obras pictóricas, dibujos y collages (o poemas visuales, como él gustaba llamar), o la decena de libros que publicó, sino también las numerosas revistas, folletos y tarjetas postales que personalmente elaboró; los libros que poco a poco, con paciencia, perseverancia y con mucho corazón iba estructurando a mano, hoja por hoja, luego de que salieran de una fotocopiadora (y con lo cual les otorgaba el sello de su propia e inconfundible edición artesanal), fue lanzada en ediciones muy pequeñas, de poco más de cien ejemplares la mayoría de las veces; que el artista enviaba por correo a sus amigos o entregaba directamente, a la par del volante, en calles, plazas, semáforos, en el interior de los colegios o en las universidades… De allí lo difícil de acceder hoy a su obra.

Pero es que para Dámaso Ogaz la literatura y el arte no estaban divorciados del proceso de la humanidad. Él siempre buscó la integración del arte con la vida, con lo cotidiano, con el ser… Un arte que pasase por miles de manos –solía decir– en vez de quedar confinado a una fría pared.

En razón de ello, el artista dejó de pintar en 1968.

Dámaso Ogaz escribió: “Tercera Elegía”, Ediciones Zona, Santiago de Chile, 1953; “Los Poderes”, Ediciones Zona, Santiago de Chile, 1959; “Espada de Doble Filo”, Ediciones El Techo de la Ballena, Caracas, 1962; “La Ballena y lo Majamámico”, Ediciones El Techo de la Ballena, Caracas, 1967; “Los Métodos y las Deserciones Imaginarias”, Ediciones El Techo de la Ballena, Caracas, 1968; “Anverso y Reverso del Número Ocho”, Ediciones Colección Actual – Universidad de los Andes, Mérida, 1970; “La Cultura de Occidente”, Ediciones La Pata de Palo, Caracas, 1970; “Paso Atrás”, Ediciones Rondas, Barcelona -España, 1975, entre otros… [1]

Alfonso Alcalde


Alfonso Alcalde Ferrer (Chile, 1921-1992) fue periodista, escritor, guionista y poeta.

Sus estudios básicos los realizó en el colegio inglés de Punta Arenas, ciudad donde también recibió cursos de piano. A los doce años, su padre, el español de La Rioja, Ángel Alcalde, lo envió a continuar sus estudios en Santiago. Es en esta época cuando abandona el colegio e inicia un período de errancia, que lo llevó, primero, al Chaco argentino, luego siguió camino hacia Córdoba, y después a Tucumán, Salta, Jujuy, Buenos Aires, para, continuar posteriormente a Bolivia, específicamente a Oruro. Durante este peregrinaje juvenil, Alfonso Alcalde realizó diversos oficios, tales como: cuidador de plazas, camarero, ayudante de mineros y auxiliar de funeraria. Dentro de las vicisitudes que enfrentó en esa época está el paludismo. Luego de estar al borde de la muerte, logró ser repatriado por vía marítima a Valparaíso, gracias a la ayuda de Marta Brunet, en ese entonces funcionaria de la embajada chilena en Argentina.

En su obra Breve autoalabanza biográfica en 1991 (Ediciones Árbol de la palabra, Santiago), describió sus aventuras de juventud. «Trabajé vendiendo urnas, contrabandeando caballos desde Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) a través del Matto Grosso, cuidando animales en un circo de fieras (cebras, elefantes, leones, osos) y ayudante de la Mujer de Goma y del Tragafuegos y Payasos, personajes que aparecen y desparecen en varios de los textos con el obsesivo tema del circo. Fui guionista de cine, radio, teatro y televisión. También traté de ganarme la vida en un bar pendenciero, nochero de un hotel de pasajeros urgentes y en las entrañas de las minas de estaño de Potosí trabajé como ayudante de carpintero en los socavones. Fui también pescador y vagabundo libre y total en los trenes que siempre partían al norte por el continente americano. Conozco mi país de la cabeza a los pies (dirigí la colección Nosotros los Chilenos de Quimantú) y su pueblo compartiendo vidas, dolores, trabajos, masacres, alegrías y resucitamientos».

También en una entrevista a la «Revista de Libros» de El Mercurio (4 de agosto de 1996) cuenta sus peripecias: «fui contrabandista de cadáveres. Ascendí a un nuevo cargo, que era transportar a los muertos de una frontera a otra, entre Argentina y Brasil, para que saliera más barato el entierro. Me instalaba en un auto muy tieso, con el difunto sentado a mi lado, muy maquilladito para no despertar sospechas, y cruzábamos el peligro (…) al otro lado teníamos listo el ataúd y el nuevo maquillaje».

En periodismo Alcalde fue colaborador del diario El Sur de Concepción y de las revistas, Ercilla y Vistazo. Fue asimismo en 1964, jefe de radio de la campaña presidencial de Salvador Allende y posteriormente jefe de prensa en radio Bío Bío de Concepción, y profesor de Periodismo en la Universidad de Concepción.
En su labor de editor fue creador de la colección Nosotros los chilenos en la Editorial Quimantú y guionista de Canal 13.

Alcalde escribió más de 30 libros de diversos géneros, incluyendo poesía, cuento, novela, biografía, cuentos infantiles, reportajes y documentales. Después del golpe de estado de 1973, Alcalde marchó al exilio junto con su mujer Ceidy Utichinsky y su familia. Primero residió en Bucarest, Rumanía, donde se relacionó con otros poetas expatriados chilenos: Omar Lara, Sergio Badilla Castillo, y Tito Valenzuela; luego en un kibutz en Israel y finalmente en Ibiza, España, antes de regresar a Chile.

Sus últimos años los pasó en Tomé, donde compartió con varios escritores y artistas locales lo que llamó «La galaxia de Tomé». Luego de una larga depresión, agravada por problemas a la vista (glaucoma) que le impedían seguir escribiendo, se suicidó el 5 de mayo de 1992, colgándose de un cinturón en un pequeño cuarto que arrendaba. Sus restos descansan en el Cementerio Municipal de Tomé, frente al mar.

El primer libro de poesía de Alcalde, Balada para una ciudad muerta (1947) impresionó a Pablo Neruda, quien escribió su prólogo. En la celebración con sus amigos de la publicación, Alcalde quemó gran parte de la tirada. Más tarde explicaría que «fue un trabajo inmaduro y precipitado. El hecho de llevar una presentación de Neruda -una de las primeras que dedicó a un joven escritor- significaba una enorme responsabilidad. Pero al destruir ese libro contraje el compromiso de empezar a escribir Panorama, un poema épico en cuatro tomos».

Sus obras recibieron premios y críticas favorables. José Donoso afirmó que su libro de cuentos El auriga Tristán Cardemilla, «era la mejor prosa de su generación», mientras que Alone dijo que «por momentos competía con Cortázar».

Ignacio Valente, en El Mercurio de Valparaíso, el 4 de marzo de 1969, expresó: «Variaciones sobre el Tema del Amor y de la Muerte, es uno de los poemas más notables que se hayan escrito en Chile en los últimos años. Bajo la fuerza casi violenta de la compasión por todo lo desdichado y maltrecho del hombre, se crean ahí unas atmósferas densas donde el lenguaje poético brota a la vez con una fluidez sorprendente, como arrastrado por corrientes de fondo y con una exactitud cruel y siempre nueva para nombrar el dolor y la ternura».

Durante el gobierno de la Unidad Popular se destacó por sus reportajes sociales y por la traducción al inglés, en 1972, de su libro de poemas Variaciones sobre el tema del amor y de la muerte.

En su exilio sufrió por el desarraigo. En sus propias palabras: «Nosotros vivimos una gran desolación insertos en la cultura europea. La soledad del hombre tocó nuestra propia soledad. Ese debe ser el libro, más amargo que he escrito. Creo que habíamos idealizado ciertas situaciones de orden teórico y fue difícil aceptar la realidad. Ahí parece que tocamos fondo, inevitablemente. Será otro libro, no más que los otros, pero es un libro desolador. Y esto se vio agravado porque vivimos en la isla de Ibiza, en las Baleares, que es el resumidero de la gran decadencia de Occidente y ahí entre grupos de hippies, entre grandes buscadores de la verdad, exorcistas, sacerdotes de las religiones más curiosas, vivimos también nuestra pequeña desolación, vimos al hombre sin destino».

Retornó a Chile en 1979, donde se desempeñó como periodista en varios medios y escribió para revistas. Escribió por encargo la autobiografía del conductor de televisión «Don Francisco», Mario Kreutzberger.

Sus obras han sido montadas para teatro por el grupo Ictus de Santiago en la obra Tres noches de un sábado, la pieza final de la trilogía, Paraíso para uno es de Alcalde. Con posterioridad a su muerte en 1996, director Andrés Pérez montó en Santiago La consagración de la pobreza, un retablo que narra el mundo popular a partir de la vida y milagros de un grupo circense.