Triunfo Arciniegas

Triunfo Arciniegas

Triunfo Arciniegas

Escritor colombiano, nacido en Málaga. Magíster en Literatura (Pontificia Universidad Javeriana) y Especialista en Traducción (Universidad de Pamplona). Antes maestro de herrería, zapatero, portero de discoteca, expendedor de una estación de gasolina, librero de fin de semana, maestro de escuela y profesor universitario, ahora se dedica a la escritura, la fotografía, la pintura y otras delicias. Ha publicado El jardín del unicornio y otros lugares para hombres solos (2002), Noticias de la niebla (2003),Mujeres muertas de amor (2008), Cuerpo de amor herido (2010) y Mujeres(2011). Su obra para niños incluye los siguientes títulos: La silla que perdió un pata y otras historias (1988), El león que escribía cartas de amor(1989), La media perdida (1989), La lagartija y el sol (1989), Las batallas de Rosalino (1989), Los casibandidos que casi roban el sol (1991),Caperucita roja y otras historias perversas (1991), La muchacha de Transilvania y otras historias de amor (1993), La pluma más bonita(1994), Serafín es un diablo (1998), El Superburro y otros héroes (1999),El vampiro y otras visitas (2000), La sirena de agua dulce (2001), Los besos de María (2001), Pecas (2002), Mamá no es una gallina (2002), La gota de agua (2003), La verdadera historia del gato con botas (2003),Tres tristes tigres (2004), Carmela toda la vida (2004), La caja de las lágrimas (2004), Roberto está loco (2005), Los olvidos de Alejandra(2005), El árbol triste (2005), La hija del vampiro (2006) Yo, Claudia(2006) Señoras y señores (2007), Bocaflor (2008), María Pepitas (2008), El papá de los tres cerditos (2009), El último viaje de Lupita López (2011), Las barbas del árbol (2011). Como dramaturgo, ha publicado: La vaca de Octavio (1997), La araña sube al monte (1997), El pirata de la pata de palo (1997), Lucy es pecosa (1997), Mambrú se fue a la guerra (1998),Después de la lluvia (1998), Torcuato es un león viejo (2000), Amores eternos (2003), La ventana y la bruja (2003), El amor y otras materias(2004), La casa de chocolate (2009).

Obtuvo el VII Premio Enka de Literatura Infantil en 1989, el Premio Comfamiliar del Atlántico en 1991, el Premio Nacional de Literatura de Colcultura en 1993, el Premio Nacional de Dramaturgia para la Niñez en 1998, el Premio de Literatura Infantil Parker en 2003 y el Premio Nacional de Cuento Jorge Gaitán Durán 2007.

Su obra hace parte de las antologías Colombia à chœr ouvert (París, 1991), Und träumten vom Leben: Erzählungen aus Kolumbien  (Zürich, 2001),  Hören wie die Hennen Krähen (Zürich, 2003), Cuentos de esto y de aquello (San José, Costa Rica, 1993), Antología de los mejores relatos infantiles (Bogotá, Presidencia de la República, 1977), Cuentos breves latinoamericanos (Buenos Aires, Coedición Latinoamericana, 1998), Poesía de América Latina para niños (Sâo Paulo, Coedición Latinoamericana, 2000), Cuentos sin cuenta/Relatos de Escritores de la Generación del 50(Cali, Universidad del Valle, 2003), Cuentos breves de América y España(Buenos Aires, 2004), Historias para girar (México, SM, 2004), Historias para habitar (México, SM, 2004), Cuentos y relatos de la literatura colombiana (Bogotá, Fondo de Cultura Económica, 2005), Antología del microrrelato hispánico (España, Menoscuarto, 2005) y Transmutaciones: Literatura actual colombiana (España, Editorial Regional de Extremadura, 2009)[1].

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Nicolás Suescún

Nicolás Suescún

Nicolás Suescún

Bogotá, 1937

Poeta, cuentista, traductor, editor, periodista y profesor universitario. Realizó estudios de humanidades, historia y literatura en la Universidad de Columbia y en la Escuela de Altos Estudios de París. Durante varios años dirigió la revista Eco y fue Jefe de Redacción de la revista Cromos. Algunos de sus libros: “El retorno a casa” , 1971; “El último escalón” , 1974; “El extraño y otros cuentos”, 1980; “La vida es …”, “Los Cuadernos de N” , 1994, y “Oniromanía” , 1996. Ha realizado traducciones de Rimbaud, Flaubert, Ambrose Pierce, W.B. Yeats y Stephen Crane, entre otros autores. En el 2010 obtuvo el premio a Una vida y una obra otorgado por la Secretaría de Cultura Recreación y Turismo[1].

José Eddier Gómez

José Eddier Gómez

José Eddier Gómez

(Versalles, Valle. 1951)

Periodista, de gran trayectoria en el Valle del Cauca, Colombia. Autor, poeta y escritor de libros. Editor del periodico cultural humoristico “El Chiquito”

Presidente de la Fundación “Gente Creativa”

 Cumpleaños: 2 de Noviembre

 Afición: La Lectura

 Obras: Nai-Bor (Relatos Breves); Canto al filo del abismo (Poesia); Los motivos del fuego (Novela); El evangelio según Gibran (Ensayo ganador del premio internacional de la embajada del Libano-1999); El Primer Día (Poesía); Piel Adentro (Poesia); Vueltas de Perro (Novela); Suspendido (Relatos muy breves); Corrumbia (Ensayo-2011)[1].

Aníbal Lenis

Aníbal Lenis

Aníbal Lenis Bermúdez

Es un risaraldense de 62 años de edad que ha dedicado su vida profesional a desempeñarse como sicólogo escolar, actualmente está vinculado a la institución educativa Inem Jorge Isaac de Cali y allí pacientemente escucha a los estudiantes con el fin de asesorarlos en sus problemas personales y en las distintas inquietudes que estos jóvenes tienen ante los retos de su vida personal y académica.

Para Aníbal ser docente, y en especial ser sicólogo escolar y coordinador, le representa estar pensando de manera permanente cómo promover en los niños y jóvenes el desarrollo de potencialidades que les permitan descubrirse como personas capaces de desempeñarse en un mundo global. “Para mi ser educador es responder a un desafío ético, es poder encontrar la respuesta a una pregunta que creo tenemos todas las personas que cumplimos el rol de docentes en la sociedad, y esa pregunta es ¿qué sentido tiene mi quehacer en relación con unos niños y unos jóvenes que me han sido confiados por sus padres y por la sociedad? Pensar en esto me lleva creer que mi papel como coordinador o como sicólogo escolar no puede reducirse a satisfacer las necesidades de determinados enfoques económicos o concepciones religiosas, ni de ideologías políticas, sino que debe apuntar a fortalecer las capacidades de los niños y jóvenes para entender la cultura donde están inmersos, poder comprender qué significa ser un ser humano. Que nuestro quehacer vuelva posible para los niños y los jóvenes lograr ese despertar, ese descubrirse. Poder inculcarles la capacidades de interrogarse frente a todo aquello que la cultura moderna les plantea y a través del arte, la literatura, las lenguas puedan encontrar su lugar y su esencia”.

Su trabajo no es la única de sus pasiones, ya que este docente dedica parte de su tiempo a la creación literaria y comenta que dentro de sus logros en este campo se encuentra la creación de una obra teatral dirigida a niños y la publicación de uno de sus cuentos. “He escrito una pequeña obra de teatro infantil llamada Daniela, esta obra obtuvo el primer puesto en los Premios Nacionales de Literatura de Colcultura en 1993; también me enorgullece que en el año 2005 la Editorial Norma me publicó un cuento infantil que se titula ‘Tito oía cantar la lluvia’, estos son algunos de mis logros en el campo de la literatura aunque reconozco que he hecho algunas otras cosillas más, pero estos son mis principales logros”.

Esta pasión por las letras fue la que lo motivó a participar en la III versión del Concurso Nacional de Cuento, organizado por el Ministerio de Educación Nacional y RCN. De la convocatoria destaca que lo que más lo impacto fue la respuesta de los docentes y estudiantes. “Me pareció muy interesante el número de participantes en todas las categorías. Quiero imaginar que a éstos más de 36.000 concursantes, más que un premio o un concurso les interesa la literatura y, más todavía, que un número tan respetable de alumnos y de maestros se encuentran picados, sino emponzoñados, por la escritura. Si un ejercicio como el del Concurso Nacional de Cuento muestra tanta energía y tanto impulso creador, ¿qué agradable sorpresa no se obtendría si a nivel de cada salón de clase se incitará a los estudiantes no sólo a crear, sino a divulgar todo tipo de producción literaria, artística, científica o técnica?, eso es algo en lo que debemos pensar cada uno de los docentes del país”[1].

 

Darío Jaramillo Agudelo

Darío Jaramillo Agudelo

Darío Jaramillo Agudelo

(Santa Rosa de Osos, Antioquia, 28 de julio de 1947)

 

Poeta y escritor colombiano, reconocido internacionalmente como uno de los mejores poetas de su país del último siglo.

Darío Jaramillo Agudelo es un importante escritor colombiano, nacido en Antioquia el 28 de julio de 1947. Estudió abogacía y economía en la Universidad Javeriana de Bogotá y durante más de dos décadas trabajó en el Banco de la República de Colombia, a cargo de la actividad cultural, la red de bibliotecas a nivel nacional y la red de museos. Asimismo, colaboró con la revista Golpe de Dados, en los consejos de redacción, y con la fundación Simón y Lola Guberek. En el año 89, perdió un pie a causa de un atentado que ni siquiera lo tenía como objetivo; a raíz de este hecho, el ritmo de su vida, tanto anímico como físico, se vio afectado y asegura que fue un nuevo punto de partida. Justamente, en esa desgracia encontró una buena razón para comenzar a dedicarse a la novela, ya que su antigua inquietud no le había permitido dedicarse con paciencia a este género.

Darío pretende que sus novelas causen los mismos efectos en sus lectores que sus poesías. A través de sus letras, busca ahondar en la intimidad de los personajes y no detenerse en su vida pública. Destacamos sus poemarios “Historias” y “Poemas de amor”, sus novelas “Cartas cruzadas” y “La voz interior” y su ensayo “Poesía en la canción popular latinoamericana.[1]


Omar Ospina García

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Omar Ospina Garcia

 Omar Ospina García, periodista colombiano residente en el Ecuador desde 1976, es actualmente Director/Editor de la Revista Cultural EL BÚHO, editorialista del diario HOY, de Quito, y colaborador de la Revista Mundo Diners. Fue miembro del Consejo Editorial de ambos medios, así como Jefe de Redacción de la revista Diners, profesor de Redacción Publicitaria durante cinco años en la Universidad San Francisco, de Quito, y participa como conferencista y expositor en paneles sobre temas culturales y de comunicaciones. Ha sido jurado en varios certámenes de literatura, periodismo, arte y cine, y Curador del Salón Mariano Aguilera de Arte Contemporáneo, en 2005. En 2000 obtuvo el Primer Premio –Entrevista– en el Premio Nacional de Periodismo “Jorge Mantilla Ortega”

Estudió Administración de Empresas y Filosofía y Letras en la Universidad del Valle, de Cali, Colombia (sin concluir), y un par de años de Letras en la U. Católica, de Quito. Sigue siendo “estudiante de todo y maestro de nada”.

Ha sido invitado por dos ocasiones como expositor al Encuentro Internacional de Literatura que se realiza en Cuenca cada dos años. También ejerce la crítica literaria y de cine y sus trabajos en estos temas se publican en el Ecuador en diversos medios de comunicación. Se considera, fundamentalmente, Cronista.

Ha editado en el Ecuador más de media docena de publicaciones relacionadas con el Arte, la Cultura y la Historia del país. Varios de sus cuentos han sido publicados en revistas y suplementos culturales de Colombia, Uruguay, Ecuador, México (Revista El Cuento) y Venezuela. En 2008 publicó Crónicas y Relatos, una antología de su trabajo periodístico. Tiene media docena de libros de Crónicas y Cuentos, en espera de editor… Y una novela inconclusa[1].


[1] Datos biográficos enviados por el propio Omar vía e-mail.

Germán Arciniegas

Germán Arciniegas

Germán Arciniegas

(Bogotá, 1900- íd., 1999)

 Nació el 6 de diciembre de 1900 en Bogotá. Hijo de Rafael Arciniegas y Aurora Angueyra.

Se graduó como abogado en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional. Fundador de Ediciones Colombia. Perteneciente al grupo de los Nuevos, fundó la Federación de Estudiantes de Colombia. En 1928 se vinculó al diario EL TIEMPO en el que fue director de la sección editorial, jefe de redacción, director del Suplemento Literario y donde por años ha sido columnista; carrera periodística que ejerció durante toda su vida y que lo llevó a crear y dirigir innumerables revistas culturales, la última de las cuales fue El Correo de los Andes. Arciniegas fue un defensor de la democracia y las libertades.

Fue parlamentario y ministro de Educación. En 1929 comenzó su carrera diplomática como vicecónsul de Colombia en Londres, posteriormente fue canciller de la Embajada de Colombia en Buenos Aires y embajador ante los gobiernos de Italia (1959), Israel (1962), Venezuela (1966) y la Santa Sede (1976).

Sus libros muestran una prosa accesible y amena. Entre sus títulos destacan: El estudiante en la mesa redonda (1932), América, tierra firme (1937), Este pueblo de América (1945), Biografía del Caribe (1945), Entre la libertad y el miedo (1952), Italia, guía para vagabundos (1958), América en Europa (1975) y Bolívar y la revolución (1984).

Germán Arciniegas falleció el 30 de noviembre de 1999[1].

Pedro Gómez Valderrama

Pedro Gómez Valderrama

Pedro Gómez Valderrama

(* Bucaramanga, 13 de febrero de 1923 – † Bogotá, 7 de mayo de 1992)

Fue un escritor y diplomático colombiano. Cursó estudios de Derecho y Ciencias Políticas en Bogotá, Londres y París. Se destacó en el campo cultural con acontecimientos como la fundación de la revista literaria Mito, en 1955, en la cual se recogieron las principales publicaciones de los escritores colombianos de la época. Escribió cuentos, novelas y ensayos. En estos géneros se destacan: Muestras del diablo (1958), El Retablo de Maese Pedro (1967), La procesión de los ardientes (1973), Invenciones y Artificios (1975), La otra raya del tigre (1977), Los infiernos del Jerarca Brawn y otros textos (1984) y La Nave de los Locos (1984). Fue ministro de Educación y de Gobierno, Consejero de Estado, así como Embajador en la Unión Soviética y España[1].

Clemente Airó

 

Clemente Airó

(1918-1975)

La vida se nos presenta, constante,

pero en fragmentos, circunscrita

al momento en que vivimos.

El conjunto no se abarca.”

Clemente Airó.

LA VOZ DE UN FORJADOR DE LA NOVELA MODERNA COLOMBIANA

El novelista y crítico de arte Clemente Airó pertenece a la generación más joven del exilio, junto a otros, como Roberto Ruiz, Francisco Fe Alvarez, Ricardo Bastid, Manuel Lamana… Sin embargo, Airó es un escritor muy especial dentro de los del exilio, pues habiendo otros tratados temas de sus países de acogidas, pocos tan plenamente arraigados como el escritor madrileño en la sociedad colombiana.

Clemente Airó nace en Madrid en 1918 y muere en Bogotá el 21 de junio de 1975. Al finalizar la guerra provocada por la rebelión militar del general Franco emprende el camino del exilio, desde 1940 reside en Colombia, donde se gradúa en Filosofía y Letras y donde ha explicado en diversas universidades. Su labor cultural en su país de adopción ha sido notable como crítico y colaborador de periódicos y como fundador y sustentador de la revista Espiral —Revista de Letras y Arte— , que se publica desde 1944 hasta la muerte de su creador. Igualmente crea, dirige y mantiene la Editorial “Iqueima”, de Bogotá, donde aparecieron más de 150 títulos -Ediciones Espiral-, principalmente dedicados a la literatura colombiana contemporánea. Se integra completamente en el país de acogida tal como se comprueba en los temas y personajes de su obras. Airó, perteneciente al grupo de los escritores de la época de “La Violencia”, está considerado uno de los forjadores de la novela moderna colombiana.

Airó tiene una notable producción narrativa y, si bien, también estuvo tentado por el ensayo (Las letras y los días; 1956), publica numerosos cuentos y una importante obra novelística. Entre las colecciones de cuentos señalamos: Viento de romance (1947), Cardos como flores (1955), la segunda edición apareció con el título Nueve estampas de alucinado (1961), 5 y… 7, Cuentos de una misma historia (1967), Donde no canta el gallo y otros cuentos (1973) y Fuera de concurso (1973). En sus novelas Yugo de niebla (1948), Sombras al sol (1951), La ciudad y el viento (1961) y El campo y el fuego (1972), se observa una unidad dada por la constante temática de Airó de presentar al hombre en un marco social y geográfico que le condiciona y su lucha frente a él. En toda su obra novelística late el interés por el concepto existencial del hombre, como una constante en los problemas del mundo moderno, y sus personajes y sus temas tienen una ubicación latinoamericana. La ciudad y el viento, su novela más importante, es una fuerte denuncia social de la corrupción política de las clases dominantes y de la ascensión social mediante la picaresca, la adulación e incluso el delito, al tiempo que clama la soledad del hombre perdido entre la muchedumbre. Airó publica en 1964 un reportaje de viajes con el título Cielos y gentes y póstumamente se ha publicado su última novela Todo nunca es todo (1982). Y siempre, en su largo exilio esperando… “algún esclarecimiento, la luz que necesitaba”[1].

 

 

Guillermo y Jacobo Feroz (Javier Navarro)

Guillermo y Jacobo Feroz

(seudónimo de Javier Navarro)

 Perteneció a la primera generación de docentes que ayudó a impulsar el programa de Maestría en Literatura Colombiana y Latinoamericana. Licenciado en Letras por la Universidad del Valle de México y Maestría en Psicología por la Universidad Autónoma de México. Ha publicado diversos artículos sobre crítica literaria en la revista Poligramas, entre otras, y cultiva el género de la minificción. Bajo el pseudónimo de Guillermo y Jacobo Feroz, algunas de sus obras aparecen el la revista Ekuóreo, Cali, dedicada al minicuento y en Antología del cuento corto colombiano, en Segunda Antología del cuento corto Colombiano. Y varios Minicuentos inéditos[1].


[1] estudiosliterarios.univalle.edu.co/cuadernos2/autores.pdf

Leopoldo Berdella de la Espriella

Leopoldo Berdella De la Espriella

(Cereté, 2 de abril de 1951 – Cali, 18 de agosto de 1988)

 Fue un escritor y periodista colombiano. Miembro fundador del grupo literario El Túnel, de la ciudad de Montería. Autor de cuentos, poemas y ensayos, es más conocido por su producción en el género de la literatura infantil, particularmente por el relato Juan Sábalo, con el que ganó el primer premio en el concurso nacional Enka de Literatura Infantil, en 1983.

Inició su carrera de periodismo en la agencia de noticias Tay de Montería, y posteriormente en el periódico El Pueblo, de Cali. Publicó cuentos en suplementos de periódicos nacionales y regionales, y en diferentes revistas culturales del país. Fue profesor visitante en las universidades de Medellín, de Antioquia, del Quindío, y en la Surcolombianade Neiva, y catedrático en la Universidad Librede Cali, donde dirigió el taller literario en compañía del escritor Harold Kremer. Ocupó la dirección del Instituto Departamental de Bellas Artes de Cali, en 1988[1].

El 18 de Agosto de 1988 mientras celebraba con unos amigos, su joven esposa y su hijito de un año, en su casa de San Antonio en Cali la beca que acababa de otorgarle Colcultura para escribir la novela de los colombianos en Nueva York,  en confusas circunstancias que nunca aclararon las autoridades, apareció muerto a media noche, Leopoldo Berdella de la Espriella, uno de los más notables escritores de su generación y uno de los creadores de los talleres literarios de la capital del Valle. Un guardaespaldas de un senador de la Unión Patriótica había llegado haciendo alardes con su arma de fuego y el escritor lo había reprendido retirándole el aparato, exigiéndole que extrajera la munición y escondiera el arma. Pero la acalorada discusión del fanático de todas las formas de lucha y cerril admirador de las guerrillas de Pablo Catatumbo hizo, según reposa en los anales de la época que el escritor le arrebatara el arma y amenazara, mientras oía vallenatos y porros, con pegarse un tiro. Otras versiones dicen que el exaltado fanatico en su demencia alcohólica, digna de su admirado poetastro que da botella a todo el mundo, le puso el arma en la sien y demencialmente disparó. Desde entonces, como en la época del Doctor Lopez Pumarejo, Colombia se pregunta: ¿Quién mató a Leopoldo Berdella de la Espriella? Si Usted tiene otra versión de estos hechos mucho le agradeceríamos contárnosla. Hay quienes dicen que lo mató la envidia.[2]

 Video, entrevista a Berdella de la Espriella 

 

Gabriel García Márquez

Gabriel García Márquez

(Aracataca, Colombia, 1928)

 Novelista colombiano. Afincado desde muy joven en la capital de Colombia, Gabriel García Márquez estudió derecho y periodismo en la universidad Nacional e inició sus primeras colaboraciones periodísticas en el diario El Espectador.

A los veintisiete años publicó su primera novela, La hojarasca, en la que ya apuntaba los rasgos más característicos de su obra de ficción, llena de desbordante fantasía. A partir de esta primera obra, su narrativa entroncó con la tradición literaria hispanoamericana, al tiempo que hallaba en algunos creadores estadounidenses, sobre todo en William Faulkner, nuevas fórmulas expresivas.

Comprometido con los movimientos de izquierda, Gabriel García Márquez siguió de cerca la insurrección guerrillera cubana hasta su triunfo en 1959. Amigo de Fidel Castro, participó por entonces en la fundación de Prensa Latina, la agencia de noticias de Cuba. Tras la publicación de dos nuevos libros de ficción, en 1965 fue galardonado en su país con el Premio Nacional.

Sólo dos años después, y al cabo de no pocas vicisitudes con diversos editores, García Márquez logró que una editorial argentina le publicase la que constituye su obra maestra y una de las novelas más importantes de la literatura universal del siglo XX, Cien años de soledad.

La obra, en la que trabajó más de veinte años, recrea a través de la saga familiar de los Buendía la peripecia histórica de Macondo, pueblo imaginario que es el trasunto de su propio pueblo natal y al tiempo, de su país y su continente. De perfecta estructura circular, el relato alza un mundo propio, recreación mítica del mundo real de Latinoamérica que ha venido en llamarse «realismo mágico», por el encuentro constante de elementos realistas con apariciones y circunstancias fantasiosas. Esta fórmula narrativa entronca con la tradición literaria latinoamericana, iniciada con las crónicas de los conquistadores, plagadas también de leyendas y elementos sobrenaturales originados por el profundo choque entre el mundo conocido y la cultura de los españoles que emigraban y la exuberante y extraña presencia del continente latinoamericano.

Tras una temporada en París, en 1969 se instaló en Barcelona, donde entabló amistad con intelectuales españoles, como Carlos Barral, y sudamericanos, como Vargas Llosa. Su estancia allí fue decisiva para la concreción de lo que se conoció como boom de la literatura hispanoamericana, del que fue uno de sus mayores representantes.

En 1972 Gabriel García Márquez obtuvo el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, y pocos años más tarde regresó a América Latina, para residir alternativamente en Cartagena de Indias y Ciudad de México, debido sobre todo a la inestabilidad política de su país.

Su prestigio literario, que en 1982 le valió el Premio Nobel de Literatura, le confirió autoridad para hacer oír su voz sobre la vida política y social colombiana. Su actividad como periodista queda reflejada en Textos costeños, de 1981, Entre cachacos, de 1983, compendios de artículos publicados en la prensa escrita, o Noticias para un secuestro, amplio reportaje novelado editado en 1996 que trata de la dramática peripecia de nueve periodistas secuestrados por orden del narcotraficante Pablo Escobar. Relato de un náufrago, reportaje sobre un caso real publicado en forma de novela en 1968, constituye un brillante ejemplo de «nuevo realismo» y refleja su capacidad para cambiar de registro.

En cine ha intervenido en la redacción de numerosos guiones, a veces adaptaciones de sus propias obras, y desde 1985 comparte, con el cineasta argentino Fernando Birri, la dirección de la Escuela Internacionalde Cine de La Habana[1].

 

Jairo Aníbal Niño

Un video de Jairo Aníbal Niño cuentacuentos

(Moniquirá, Boyacá, 1941 – Bogotá, 2010)

Escritor colombiano dedicado fundamentalmente a la literatura infantil y juvenil, campo en el que produjo algunas de las obras más importantes de Latinoamérica, aunque cultivó asimismo la narrativa para adultos, la poesía y, especialmente, el teatro.

Figura polifacética, tras abandonar los estudios que había iniciado en Bucaramanga se dedicó al dibujo y la pintura, y formó parte del grupo artístico La Mancha. Volcado luego en el teatro, a finales de los 70 fue actor, director y titiritero y se integró en grupos teatrales de protesta y en el Teatro Libre de Bogotá. En sus últimos años ejerció la docencia universitaria y dirigió grupos teatrales universitarios. En 1988 fue nombrado director dela Biblioteca Nacional de Colombia.

Su producción dramática abordó temas relacionados con los conflictos recientes de la sociedad colombiana desde una perspectiva crítica y sarcástica, sirviéndose a menudo de técnicas esperpénticas. Algunas de sus piezas dramáticas, que han sido representadas en diversos países americanos y europeos, son Las bodas de lata o el baile de los arzobispos (1968), El monte calvo (1975), Los inquilinos de la ira (1975), El sol subterráneo (1978), La madriguera (1979) y Efraín González (1980).

En el campo de la literatura infantil y juvenil hay que destacar títulos como Zoro (1977) y De las alas caracolí (1985). Publicó además diversas recopilaciones de relatos breves, como Puro pueblo (1977) y Toda la vida (1979). En 1982 el director colombiano Ramiro Meléndez rodó El manantial de las fieras, basada en un guión de Jairo Anibal Niño[1].

Marco Tulio Aguilera Garramuño

Marco Tulio Aguilera Garamuño

Nació en Bogotá, Colombia, el 27 de febrero de 1949, segundo de los siete hijos de Marco Tulio Aguilera Camacho y Ruth Elizabeth Garramuño Candiotti. De una forma muy parecida a la narrada en la novela Breve historias de todas las cosas (primera publicación de Garramuño), los Aguilera Garramuño fueron a parar, una vez muerto el padre y después de una serie de peripecias casi propias de gitanos, a San Isidro de El General, Costa Rica. De Costa Rica Aguilera Garramuño regresó a Colombia a estudiar en la Universidaddel Valle en Cali. Allí cursó la carrera de Filosofía, mientras se dedicaba al atletismo como corredor de fondo, e inició su carrera de escritor.
Breve historia de todas las cosas apareció publicada en Ediciones La Flor en Buenos Aires en 1975 y fue elogiada de forma entusiasta por críticos de la talla de John Brushwood, Seymour Menton, Wolfgang Luchting, Raymond Williams, Germán Vargas, y por gran número de escritores, entre ellos Gustavo Álvarez Gardeazábal y Gabriel García Márquez. En el mismo año de 1975 Aguilera Garramuño terminó su licenciatura en Filosofía. De pronto se sintió desempleado y en la miseria, habitando un cuarto desastroso en el segundo piso del Grill Las Escalinatas, en Cali. Aprovechó la oportunidad para salir del país tras recibir una invitación de la Universidad de Kansas. La versión que explica por qué se dedicó a la literatura es la siguiente: se había entrenado para ganar una carrera importante de diez mil metros planos. Recuerda que su condición física era insuperable, pero ésta nada pudo contra la experiencia de otro corredor, quien administrando sus fuerzas lo dejó ir adelante, para dejarlo atrás en los últimos tramos de la justa. Tras el fracaso, abandonó su carrera atlética y se dedicó por completo a la literatura e inició estudios de violín, que lo acompañaron varios años.
Cuando salió para Estados Unidos llevaba unos cuantos cuentos y una novela que había sido comparada con Cien años de soledad, argumentos más que suficientes para hacerle sentir escritor a los 26 años de edad. Pasó dos años académicos en Lawrence, Kansas. La experiencia de Kansas le dio material para su novela Mujeres amadas. De Lawrence salió para Monterrey.
La experiencia en Monterrey le dio el material para su tercera novela, Paraísos hostiles. Como no tenía nada de dinero al llegar a Monterrey, se encontró viviendo en una novelesca casa de huéspedes que le sirvió como modelo para la dantesca casa de doña Bartola. Mientras vivía en Monterrey, presentó un cuento para el premio que ofrecía la revista La Palabra y el Hombre en Jalapa, Veracruz. Compartió el premio con Sergio Pitol y fue a Jalapa para recibirlo. Allí conoció al rector de la Universidad Veracruzana, Roberto Bravo Garzón, quien le ofreció trabajo. Así que en 1980 se mudó a Jalapa con sus pocas pertinencias, entre ellas un VW apodado Alimaña.
Las experiencias de los primeros años en Jalapa se narran en la serie de novelas que ha llamado El libro de la vida: tal libro está constituido por Las noches de Ventura/Buenabestia, como primer volumen, La pequeña maestra de violín como segundo, La hermosa vida, tercero (hasta ahora publicados) y un cuarto volumen inédito que ha anunciado bajo el título de La plenitud del amor.
El dos de marzo de 1985 contrajo matrimonio con Leticia Luna Varela, natural de Orizaba, Veracruz. Esto ocasionó un cambio radical en su forma de vivir, y aún más el nacimiento de sus dos hijos, Héctor Javier y Sebastián, hechos que le han convertido en un hombre más tranquilo y regular en sus hábitos, aunque siguen su productividad literaria a un paso nada despreciable y su carácter polémico, así como su deportivismo, que a los 58 años lo mantiene activo en el basquetbol.
La vida familiar también ha repercutido hasta cierto punto en lo que escribe. Aunque el enfoque de sus novelas no ha variado de forma evidente, ha abierto otras posibilidades para sus cuentos. En años recientes ha escrito cuentos infantiles que le hicieron merecedor del Premio Nacional de Cuento Infantil Juan de la Cabada 1998.
La vida de Garramuño a lo largo de los años ha estado colmada de premios literarios y reconocimientos nacionales e internacionales. Su libro de relatos más conocido, Cuentos para después de hacer el amor lleva a la fecha once ediciones en Colombia, México y España. Su novela más reciente El amor y la muerte, publicada por Alfaguara, ha sido un clamoroso éxito de crítica.
Tal vez la razón por la cual Aguilera Garramuño no sea conocido como un autor de primera línea, con libros disponibles en todas las librerías de habla castellana, se halla en el hecho de que vive en la provincia mexicana, de donde sale poco, particularmente en los años más recientes. En la actualidad está trabajando en una larga novela titulada El sentido de la melancolía, obra que según el autor tiene a la fecha 1111 páginas y en la cual piensa trabajar varios años más.[1]

Luis Fayad

Luis Fayad

Considerado uno de los mejores narradores latinoamericanos de la segunda mitad del siglo XX, nació en Bogotá en 1945. Durante los años escolares se desempeñó como guionista en teatro, televisión y radio. En los años 60 empezó a trabajar como periodista de contratos libres y de planta y a publicar cuentos y notas literarias en revistas y periódicos nacionales y extranjeros. Hizo cursos de Sociología en la Universidad Nacionalde Colombia. Literatura, periodismo y otras tareas relacionadas con el arte fueron sus ocupaciones hasta su viaje al exterior en 1975. En París continuó con sus ocupaciones, al lado de otras que le proporcionaban el sustento, mientras asistía a conferencias y hacía de oyente en cursos de literatura, arte e historia en universidades, escuelas superiores e institutos especializados. También ha vivido en Barcelona y en Estocolmo. En la actualidad vive en Berlín, Alemania, adonde fue invitado por el Programa Cultural de Berlín del DAAD durante un año, y ejerce por cuenta propia como periodista, traductor del alemán al castellano y lector de su trabajo literario y conferencista en universidades y centros culturales[1].

 

 

Juan Carlos Moyano Ortiz

JUAN CARLOS MOYANO ORTIZ. Nació en 1959. Poeta y escritor. Es uno de los directores más destacados del Teatro Colombiano. Comenzó su actividad teatral en 1975 con el Teatro Taller de Colombia, en el que permaneció diez años, como actor y dramaturgo en espectáculos como “Cuando las marionetas hablaron” (1975), “El profesor Prometeo” (1976), “La cabeza de Gukup” (1979), “El Inventor de sueños” (1982).

En 1984, decide retirarse y crea, junto con otros directores, actores y artistas de diversas disciplinas la experiencia denominada Ensamblaje. Durante la década del 80 realiza los siguientes espectáculos: Simbiosis (1985, con Ensamblaje); Mayakovski, poema trágico para circo y teatro (1986, con el Circo Invisible); Rumipamba, epopeya fantástica del Valle de Atriz (1987);La Tempestad, versión libre de la obra de Shakespeare (1988).

En 1989, funda el Teatro Tierra y dirige Los ritos del retorno (1989) y El Enano (1991). Simultáneamente, adapta y dirige la novela Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez con el título de Memoria y olvido de Úrsula Iguarán (1991-92, con el Colectivo Cien Años de Soledad, nombre que posteriormente tomó el colectivo Ensamblaje). Este espectáculo fue la primera y más exitosa versión de la gran novela de García Márquez en Latinoamérica. Fue un rotundo éxito en el Festival Internacional de Manizales de 1991 y en el Festival Iberoamericano de Bogotá de 1992 y con él recorre las principales ciudades de Colombia y los sitios neurálgicos de la sensibilidad nacional en una gira que se denominó Expedición al Corazón de Macondo.

Después, realizaLa Brujao el sueño de las tormentas (1993, con el Teatro Tierra, Beca de creación Colcultura), Sexus (1995, con el Colectivo Cien Años de Soledad, Beca de creación Colcultura), y después, con el Teatro Tierra, los siguientes montajes: Los Demonios de Dostievsky (1997); Epocalipsis, revelaciones para multiplicar el estrés (1997); La nueva prehistoria (1998); El nombre del mundo es Bosque (1999).

Después de años de viajes, ahora vive y crea en Bogotá[1].

José Marcelo del Castillo

José Marcelo del Castillo (Colombia) “Antes que escritor marginal como toda la literatura que se ha escrito en el mundo, soy un lector infatigable, caótico y disperso.
Leo hasta los papeles caídos en las calles, de los cuales considero un potencial detritus universal con el que escribiré un libro invencionario de ficciones recicladas de esa misma realidad, haciendo una especie de ecología literaria: contribuyendo así disminuir una infimomillonésima parte la basura con la que estamos indiferentes ahogándonos junto con el planeta entero.

Soy un náufrago de la supervivencia audiovisual, de la que conozco en carne viva y propia las complejidades de la producción cinematográfica: los avatares del realizador que con incansable ilusión sueña viviendo, vive soñando con realizar una película denominada “Montevideo”. De estas vicisitudes darían tema suficiente para otras películas donde se busca realizar una película donde se busca hacer una película ad infinitum…
De la dramaturgia audiovisual me apropie de sus técnicas de elaboración creativa para utilizarlas ahora en la escritura de mi ópera prima de novela llamada “El sueño del perro” ante la imposibilidad de una puesta en escena de un guión original donde personajes buenos quieren hacer maldades y sus tentativas generan situaciones de risa: es una comedia que contiene conexiones temáticas con el género literario de la novela negra. 
Un pensamiento como filosofía de vida:
” Quien nunca descansa, 
quien con el corazón y
la sangre piensa alcanzar lo imposible, 
ese triunfa” 
Goethe.”[1]

Harold Kremer

Harold Kremer (Colombia, 1955).

La creación de la Revista Ekuóreo fue para Harold Kremer el inicio de una intensa actividad literaria dedicada a la escritura e investigación del cuento como género. En 1980, junto a su compañero, Guillermo Bustamante publicó Ekuóreo, revista dedicada al minicuento latinoamericano; de manera inesperada el proyecto se convirtió en la  publicación más seria y completa de la microficción en Colombia. Lo que en apariencia era una revista universitaria más, trascendió hasta ser una fuente de consulta obligatoria para quienes deseaban conocer sobre el tema. Esto marcaría profundamente el trasegar literario del bugueño, que a pesar de tener una pasión desde niño por reescribir su historia, tuvo que trabajar algún tiempo para culminar su primer relato La noche más larga.

El minicuento colombiano encuentra en Harold Kremer -sin temor a equivocarnos- a su mayor exponente; no sólo por su manejo en las técnicas narrativas, elemento que constituye una de sus grandes obsesiones y experticia, también por lo polifacético de sus temáticas: lo urbano, lo fantástico, lo onírico, la guerra y una intensa exploración por las pasiones humanas. El minicuento es el campo de trabajo por excelencia donde sus herramientas fundamentales son la precisión y la economía del lenguaje, esta fijación por las formas no limita su escritura, por el contrario su literatura es un rico resultado de un arduo trabajo con la palabra, frente a esto el escritor nos dice:

“El minicuento es cercano al cuento y la poesía.  Del  primero toma la brevedad, la tensión, la armonía y la dedicación a un solo asunto o tema. Esta brevedad, que implica necesariamente la totalidad de una forma narrativa del relato, en la que también está presente un lenguaje preciso, sin ripios, es llamada modernamente minimalismo y consiste en que el minicuento debe ser capaz de expresar, a través de lo mínimo, la infinita complejidad del ser humano.”

Harold Kremer ha publicado desde el 2004 cuatro libros de cuentos. Su carrera literaria ha sido premiada en diversas oportunidades con reconocimientos nacionales y también siendo compilado en diversas antologías de cuento. Sus relatos aparecen en importantes revistas culturales y su investigación es consultada por los estudiosos de la microficción. El escritor ha incursionado en la crónica dirigiendo varios talleres de escritura en las universidades ICESI y LIbre de los que han resultado tres libros donde Harold aparece como director y compilador.

Los universos construidos por el escritor bugueño son una provocación para el lector, su cuentística es todavía un campo inexplorado donde el otro puede encontrarse personificado en las breves líneas que componen sus relatos:

“El minicuento, para acercarse a su naturaleza minimalista, debe apoyarse en elementos implícitos, más que explícitos, para disparar evocaciones e imágenes comunes a todos los seres humanos. Es decir: el lector es obligado a participar en la construcción de la historia utilizando, muchas veces, sus propias vivencias.”

La profusa obra de Harold es materia en constante construcción, las palabras toman un sentido a partir de esa precisión con la pluma, un cuento es una historia donde todas sus partes concatenadas perfectamente hacen que se mueva y funcione y esto lo maneja Kremer con maestría.[1]

En 1985 publicó el libro La noche más larga, ganador del Premio Nacional de libro de cuentos de la universidad de Medellín. En 1989 apareció su libro de cuentos Rumor de mar. Ha sido ganador de varios concursos en Colombia. Ha publicado algunas antologías de cuento, entre ellas la Selección del cuento colombiano (Cali, 1981); Antología del cuento vallecaucano (Cali, 1992); Antología del cuento corto colombiano (Coautor, Cali, 1994); Los minicuentos de Ekuóreo (Coautor, Cali. 2003); Colección de Cuentos Colombianos (Cali. 2002) y el libro Segunda antología del cuento corto colombiano (Coautor, Bogotá. 2007).

Ha sido incluido en varias antologías, entre ellas, La horrible noche (Relatos de violencia y guerra en Colombia, Bogotá, 2001), en el libro Und Träumten Vom Leben –Erzählungen Aus Kolumbien– (Alemania, 2001), en el libro Dos veces bueno, 3 (Buenos Aires, 2002), en La Minificciónen Colombia (Bogotá, 2002), en el libro Cuentos de fantasmas (Bogotá, 2003), en el libro Hören Wie die Hennen Kräen (Alemania, 2003), en Cuentos sin cuenta (Cali, 2003), en el libro Un siglo de erotismo en el cuento colombiano (Medellín, 2004), en el libro Narradores sin frontera (27 cuentistas hispanoamericanos en Norteamérica, Cali, 2004), en el libro Ciempiés, los microrrelatos de Quimera (Barcelona, 2005), en el libro Cuentos y relatos de la literatura colombiana (Bogotá, 2005) y en el libro Microrelatos en el mundo hispanoparlante (Argentina, 2006). En el año 2005 se publicó el libro Una botella de ron pa´l Flaco (crónicas caleñas de estudiantes del Taller de crónica que dirige en la universidad Icesi, Cali). Luego apareció Sueños derribados (crónicas de Salud Pública escritos por estudiantes de Medicina dela Universidad Libre-Calien el Taller de Crónica que dirige. Julio de 2008). Se publicó, también, el libro El cinturón de fuego (crónicas caleñas de estudiantes del Taller de crónica que dirige en la universidad Icesi, Cali. Octubre de 2008).

En el año 2004 publicó el libro de cuentos El enano más fuerte del mundo y el libro de minicuentos El combate. En el 2005 publicó el libro de cuentos El prisionero de papá. Es fundador de la Red Nacional de Talleres (Renata) de creación literaria del Ministerio de Cultura de Colombia.[2]

Álvaro Mutis

 Poeta y narrador colombiano. Nació en Bogotá aunque pasó parte de su infancia en Bélgica y desde la década de 1960 reside en México. Empieza muy joven a colaborar en revistas literarias y publica su primer libro de poemas, La balanza, en 1947, en colaboración con Carlos Patiño. Los elementos del desastre (1953) es un poemario donde aparece por primera vez su emblemático personaje Maqroll el gaviero, uno de los grandes hitos de la literatura en lengua española de este siglo. Hacia 1960 inicia un viraje hacia la prosa, con Diario de Lecumberri, escrito en la cárcel mexicana del mismo nombre. En 1973 publica la novela La mansión de Araucaíma y recoge sus poemas desde 1948 a 1970 en Summa de Maqroll el gaviero. En 1983, se le concede el Premio Nacional de la Literatura de Colombia. Entre sus otras obras en prosa merecen destacarse La nieve del almirante (1986), que recibió en Francia el premio a la mejor novela extranjera, Ilona llega con la lluvia (1988), Un bel morir (1989), La última escala del Trump Steamer (1990), Amircar (1990) y Abdul Bashur, soñador de navío (1991). Tanto en poesía como en narrativa, Mutis utiliza un lenguaje discursivo, lleno de imágenes y sugerencias del más allá, con Maqroll como testigo de tragedias de muerte y degeneración